2018-10-25T15:02:38-03:00

“Estoy deprimido”, “estoy bajón”, “estoy triste”. Tres frases que se suelen usar para una misma emoción. Es importante saber que la tristeza y la depresión son dos cosas muy distintas, aunque tienen algunos puntos en común.

Tanto las causas psicológicas como la expresión emocional de cada uno de estos términos son las claves para entender en qué difieren. Puede que para el común de la gente sea algo indescifrable. Sin embargo, los profesionales de la psicología logran distinguir las señales.

1. La depresión es un trastorno psicológico

Tristeza versus depresión: 5 puntos para entender las diferencias - Imagen

La depresión es una patología. Por una razón u otra, una persona depresiva manifiesta síntomas como tristeza, apatía, angustia y desesperanza. De esta forma, nos damos cuenta que la tristeza es sólo una de las emociones que siente un depresivo.

Este tipo de personas están en una situación de malestar crónico. Se los diagnostica con depresión luego de seis meses de presentar este cuadro.

2. La tristeza es un estado mental pasajero

Tristeza versus depresión: 5 puntos para entender las diferencias - Imagen 1

En cambio, la tristeza es algo pasajero, algo del momento, un estado. Uno no es triste, está triste. Es una reacción psicológica ante algo que nos lastimó y es un estado normal de las personas.

La tristeza no nos debe preocupar, siempre que no se prolongue mucho en el tiempo. Podemos estar unos días mal por alguna situación familiar, laboral, social. Hasta puede ser hormonal.

3. Falta de energía

Esta es una de las características típicas de la depresión. Ir al trabajo, estudiar, hacer compras o un evento social resulta imposible para estas personas. Creen que no hay nada que valga la pena para moverse.

La abulia puede presentarse en personas que estén tristes, sin embargo, no persiste a lo largo del tiempo como en los depresivos.

4. Cuando la tristeza llega demasiado lejos

Tristeza versus depresión: 5 puntos para entender las diferencias - Imagen 2

Si la tristeza se prolonga, es posible que conduzca a un caso de depresión. El deterioro en la calidad de vida empieza a notarse en situaciones cotidianas como llantos, aislamiento, etc.

5. La tristeza no necesita terapia

La tristeza tiene una causa puntual y la persona conoce el motivo por el cual está en ese estado. Eso permite que sea algo pasajero y más fácil de superar, sin ningún tipo de apoyo psicológico.

En cambio, la depresión es un trastorno serio y debe tener una terapia guiada por un profesional. Esta patología afecta la calidad de vida y, si la terapia es certera, el paciente recuperará el bienestar y podrá mantenerse en un buen estado mental constante.

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