2018-09-06T14:39:30-03:00

Por Sofi Dalesio

Gero Aquino es una drag queen argentina que vive en Corrientes. Con 19 años, ganó gran popularidad en su provincia, por organizar fiestas, eventos y ser transgresor en el género. Aunque tuvo varios nombres drags, como Big G o Gloria, en honor a su mamá, ahora prefiere que lo llamen simplemente con su nombre de nacimiento.

En los últimos meses, se convirtió en un gran referente de este arte en Argentina. Más allá de lo que hace en su provincia, también vivió en Buenos Aires y se presentó en diversos lugares, que lo llevaron a ser muy conocido por su estilo y presencia.

Hablamos en exclusiva con Gero y nos contó todo sobre su historia y la personalidad que le pone a su trabajo. Además, nos comentó cómo se vive el arte drag en el país y cómo es hacerlo en el interior.

– ¿Cómo y cuándo empezaste a hacer drag?

-Comencé a hacer drag el 19 de abril de 2017, juntando mi experiencia como maquillador, peluquero y vestuarista. Antes de serlo ya usaba maquillaje, zapatos, vestidos y polleras, pero un amigo que era drag se ofreció a maquillarme para probar que se sentía. Un momento bisagra fue cuando en el secundario no me dejaron entrar vestido como yo quería a mi recepción. Lo publiqué en Facebook y mucha gente me defendió. Hasta ese momento no conocía mucha gente que hiciera drag o sea queer y me di cuenta que somos una comunidad muy grande y que no estaba solo. Eso fue lo que me inspiró a seguir probando hasta el día de hoy.

“Gracias a todos los que lucharon hoy puedo salir con peluca y tacos a la calle” - Imagen

-¿En qué te inspirás para construir tu drag?

-Me inspiro en una temática, armo un concepto de lo que quiero transmitir y causar en el público, y a partir de eso busco imágenes que me inspiren en el maquillaje, vestuario, show, etc. Después, armo vestuario y preparo pelucas o tocados y el día del evento dejo que mi creatividad fluya en cuanto al maquillaje, ya que intento no repetir nunca y siempre trato de crear algo único. Me gusta ser camaleónica y poder mostrar variedad de personaje, aunque manteniendo siempre mi estilo.

-¿Cómo ves el drag en Argentina?

-Podés ver el vaso medio lleno o medio vacío. ¿A qué me refiero con esto? Que si comparamos la situación de mis madres/abuelas drag (Elektra Trash, Andy McDowell, Jem Cementi, etc.) que me comentaron que había veces en las que había problemas en la entrada de boliches gay, a la situación de ahora que encontramos drags en desfiles, eventos y teatros, sinceramente es un logro muy grande que se va construyendo entre todos. Hay que resaltar que gracias a RuPaul se va haciendo cada vez mas común y aceptado. Ahora, si comparamos Argentina con otros lugares como España, Brasil, Venezuela o Londres, todavía nos falta muchísimo por seguir creciendo. En esos países se puede vivir del drag, está bien pago (cosa que en Argentina no) y existen más posibilidades y opciones para mostrar lo que hacemos. Lo bueno y algo que siento que hay que sobresaltar, es que vamos creciendo, vamos mejorando y eso es lo importante.

-¿Creés que falta reconocimiento hacia las drags del interior del país? ¿Por qué?

-Creo que hace mucha falta el reconocimiento al drag dentro del país. Existen muy talentosas pero poco valoradas, que se merecen tener mas exposición. Pero al mismo tiempo esa exposición se logra por mérito propio, ya que nada viene de arriba. Si una quiere algo tiene que conseguirlo, y para conseguir hay que ser muy buena negociadora e inteligente.

– Vos viviste mucho tiempo en Buenos Aires. ¿Cuál creés que es la mayor diferencia entre trabajar en CABA y en el interior?

-Si, viví un año en CABA, y la diferencia mas grande que hay es que allá trabajaba y en Corrientes no. Hubo una época que trabajaba de miércoles a sábados, era cansador, pero amaba demasiado lo que hacía. Acá en Corrientes, me surgía una fiesta una vez cada dos meses. Por suerte, Resistencia queda a 15 kilómetros y una fiesta nueva confió en mí y me empezó a llamar para sus eventos que se hacen una vez al mes. Existen muy pocos eventos donde hago drag, hay lapsos que paso 20 o 30 días sin hacerlo, cosa que jamás me pasó en Buenos Aires.

-¿Cómo es hacer drag en el interior? ¿Cómo es la aceptación del público?

-El drag en el interior es muy complicado, o por lo menos en mi zona. Hay gente que todavía no entiende o le parece raro. En Corrientes somos 5 drags. En Resistencia hay 2 y yo soy el único que sale montado a otros lugares que no son boliches gays. Por lo general piensan que nosotros también somos trans. A la vez es muy difícil conformar al publico, porque hay mucha variedad de gustos y si conformás a una parte el resto esta disconforme. Además, no es algo que se frecuenta así que la gente no esta acostumbrada y suelen ignorar al artista.

-¿En qué sentidos es complicado? ¿Desde el cupo laboral o la reacción del público?

-Me refiero complicado en ambos sentidos. Desde el punto de vista laboral solo hay una boliche que abre todos los sábados que contrata drags, pero lo hacen una vez cada dos meses. En Resistencia hay una fiesta que lo hace mes de por medio. No está bien pago porque no llega ni a cubrir gastos. Por el lado del público, no están muy acostumbrados a ver drags, entonces no reaccionan. Podes prenderte fuego colgado de una aro, y vas a pasar desapercibida por una gran parte.

– ¿Cómo es ser drag queen dentro del colectivo LGBTIQ?

-Por suerte me llevo bien con la gente queer y las minorías, pero sí es cierto que existe discriminación hacia esta minoría, generalmente a los más femeninos. Me ha pasado de conocer chicos en citas o boliches estando sin maquillaje y cuando se enteran que era drag, dejaron de hablarme.

-¿Cuáles pensás que son las claves para ser una “buena” drag queen?

-Depende de qué quieras lograr. En mi caso es la perseverancia, ponerme una meta y hacer todo lo posible para cumplirla. Crear una imagen que querés vender, eso hace que te reconozcan mas fácilmente y puedas crearte un público. Tomas clases e instruirse en lo que uno hace es lo mas importante.

– ¿Cuáles son tus sueños y metas en cuanto a tu carrera y al drag?

-Mi sueño es tan simple, pero tan difícil de lograr: que mi familia entera vaya a ver un show mío y que se sientan orgullosos de eso, más que nada mi papá. También ser un ícono de la comunidad LGBT. En mi caso tengo en mi familia una tía trans, que no está más con nosotros y se que ella sufrió mucho, pero ese sufrimiento tuvo un beneficio en mí, porque ahora mi familia me acepta como soy, a pesar de que a algunos les cuesta más y a otros menos. Eso siento que se lo debo, a ella y a todos los que lucharon para que hoy en día pueda salir con peluca y tacos a la calle.

-¿En qué sentidos no creés que en tu familia estén orgullosos de vos?

-Capáz es algo personal, pero nunca sentí que estuviesen orgullosos. Lo digo porque he logrado muchas cosas en mi vida fuera de lo artístico y jamás reaccionaron de igual manera por logros que llegué a cumplir como drag, aunque les suele gustar lo que hago. Creo que es porque no lo consideran como un trabajo o no lo ven como una forma de vivir. Aunque acepten que lo haga, a mi papá, por ejemplo, no es algo que le gusta por eso mi sueño es que vaya a verme y generarle sentimientos de orgullo.

Además, Gero nos contó que sueña con trabajar en el boliche de Buenos Aires Rheo/Human, ir a otros países y encontrar otra drag queen con la que puedan armar un dúo y ser hermanas. “Soy de ponerme metas cortas, que por suerte cumplí muchísimas, ya que las puedo cumplir a corto o mediano plazo, porque de a poco voy a lograr mi sueño”, finalizó.

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Este es quien soy. Frágil y sensible.

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