2020-02-17T12:35:35-03:00

El Porto disputaba un encuentro clave para definir su suerte en la Superliga de Portugal y su delantero, Moussa Marega, tuvo un partido aparte con la afición local. Sufrió discriminación, hizo un gol, se besó su piel y ante la insistencia en los cánticos racistas decidió retirarse del campo de juego. No recibió el apoyo total de sus compañeros y entrenador quienes, a pesar de enfrentar al público, no abandonaron la cancha en forma de protesta.

En las redes sociales, Marega, hizo su descargo contra la hinchada y el árbitro del partido.

Un presidente italiano acusado por racismo: “Balotelli es negro pero se está aclarando”