2018-11-27T12:43:04-03:00

Palta, el alimento favorito de multitudes

En los últimos 20 años, en Europa y Estados Unidos cada vez consumen más lo que ellos llaman el “superalimento”. Con 20 vitaminas, minerales y grasas no saturadas que ayudan a reducir el colesterol, la palta ingresó en la moda fitness como el alimento predilecto y más comprado.

El pico de ventas a nivel mundial sucede en 3 días. ¿Cuándo? Durante el fin de semana del Super Bowl. El guacamole es el protagonista de las picadas para ver la final de fútbol americano y se venden 61 millones de toneladas sólo en Estados Unidos.

Sin embargo, no todo lo que brilla es oro.

Las exportaciones desde México y Chile subieron a toneladas en la última década y generaron un repunte económico. Así también crecieron los conflictos ecológicos y la violencia social.

La región de Michoacán, en México, es la mayor productora de aguacates del mundo. Y los narcotraficantes vieron un negocio redondo cuando empezó a crecer su consumo.

¡Chau drogas y hola al “Oro Verde”!

Hay tres carteles que se disputan las zonas agropecuarias: la Familia Michoacana, los Viagras o los Caballeros Templarios se disputan quién maneja los millones que salen de las plantaciones.

En las rutas de Tancítaro, la policía tiene instalados puestos de control y la violencia sigue en crecida. ¿La palta vale más que la droga?

Pero el efecto de la popularidad no es sólo económico y tiene una consecuencia ambiental a largo plazo.

El palto es un árbol que surgió originalmente en el continente americano y los colonizadores llevaron sus frutos a Europa cuando lo descubrieron en el 1500.

Al convertirse en tendencia, creció su demanda y los productores aumentaron sus plantaciones. En Chile, por ejemplo, muchos agricultores reemplazaron sus cultivos de porotos, maíz y papa por paltos.

Pero el problema se produce porque el árbol de aguacate necesita 8 veces más agua que un cultivo de papa.  

¡Para un kilo de paltas necesitas 1000 litros de agua!

Esta alta necesidad hídrica produjo entonces que en la zona de Petorca, el pueblo se quedara sin el arroyo que llevaba agua potable. Los agricultores derivaron el agua del río a sus campos para regar los paltos y secaron la llegada de agua a la zona.

El daño en el ecosistema es inevitable y causará estragos a largo plazo. Si no hay agua, no se evapora, no llueve y se vuelve una zona seca.

Así que cuando vayas a comer palta de nuevo, tené en cuenta que no es natural que puedas comprarlas en cualquier momento del año. El “Oro verde” no es solo una tendencia.

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