2018-05-14T19:22:57-03:00

Texto orientativo

00.00 – 1.10

Bienvenidos a la tercera entrega de Alzar la voz, el podcast de género de TKM.

En el último episodio conocimos la experiencia de Sofía Urosevich, una joven que contó cómo fue acceder a un aborto en Europa.

Esta semana, en medio del agitado debate en el Congreso por la despenalización del aborto, les vamos a contar cómo un grupo anti aborto intenta convencer a mujeres que atraviesan un embarazo no deseado de continuar con la gestación.

La advertencia circuló en Twitter de forma masiva y viral: este grupo estaría convocando a través de una página de Facebook a chicas con embarazos no deseados, para convencerlas de seguir adelante con la gestación.

Pero la metodología para persuadir a estas personas no es la típica que solemos ver -desde debates en los medios, sesiones en el Congreso o marchas con consignas activistas- sino que, recurren a una modalidad más cercana, cara a cara, con sesiones en una oficina ubicada en la calle Tucumán, en pleno centro, en la que muestran un video sangriento de un feto desmembrándose, testimonios de mujeres arrepentidas, de un médico, y procuran adoctrinar a sus interlocutoras con un discurso centrado en la culpa, el peligro y la importancia de “la vida”.

#AlzarLaVoz: Un método polémico para convencer a las mujeres de no abortar - Imagen

1.10 – 3.08

Natalia tiene 17 años y fue a este lugar con su hermano. Entendió mal el avisó y pensó que la ayudarían a abortar. Hablamos con ella por teléfono y decidimos no publicar su nombre real para proteger su identidad.

«Entrevista a Natalia» “En ningún momento me quisieron dar a entender que ellas no estaban de acuerdo, me la rebuscaban por otro lado. Me dijeron ‘primero te vamos a mostrar un video y después seguimos hablando’. Me mostraron un video horrible, horrible en todo sentido”…

3.08 – 3.56

Nos contactamos con este grupo vía WhatsApp y acudimos a un encuentro en persona a fines de acceder a más información. “No desesperes, queremos ayudarte”. Esta es la consigna de la Fanpage de Facebook llamada “Embarazo no deseado” es “No desesperes, queremos ayudarte”. En esta página, en ningún momento se dice quién está detrás de las publicaciones y no se especifica cuál es la modalidad de ayuda. Es decir, no aclara si se trata de una comunidad a favor o en contra del aborto.

La misma vaguedad se repetía en la charla por WhatsApp. La conversación fue breve y confusa, nos dijeron que son una organización con 25 años de experiencia y nos enviaron un enlace su página web. En este intercambio de mensajes, también aseguraron que reciben apoyo económico de empresas y por eso pueden ayudar a mujeres “indistintamente de su situación económica”.

3.56 – 6.10

No quisieron dar más detalles en la charla por chat, argumentando que es “un tema delicado” y nos invitaron a hablar personalmente con sus especialistas. Sólo nos preguntaron edad, primer nombre, y de cuántas semanas era el embarazo. Nos dieron un número de teléfono, llamamos y nos contestó una secretaria que, sin pedir demasiadas explicaciones, nos ofreció un turno. Fuimos al otro día a la mañana.

El lugar en cuestión queda en la calle Tucumán 1424, planta baja C, en un edificio típico porteño, muy antiguo, en plena zona de Tribunales y con mucho tráfico de autos y gente. El departamento es una oficina que parece como de consultorios médicos, con una chica en recepción y varias salas aledañas, y algunas mujeres en la sala de espera.

Nos reciben Teresa y Ángeles, de unos sesenta años, que se presentaron como voluntarias de la organización, sin mencionar el nombre del grupo.

“Vos ya sos mamá. Lo que tenés ahí adentro es un bebé con un corazón que ya late y puede, incluso, morderse el dedo a esta altura,” dijo Teresa, y parecía genuinamente convencida. Según el relato de las voluntarias, el 70% de las mujeres que vienen en búsqueda de ayuda a la organización cambian de opinión y deciden no abortar. Nos dijeron que son casos extremos, de mujeres pobres o migrantes, que no conocen absolutamente a nadie en Buenos Aires.

Nos mostraron un librito y nos regalaron un panfleto que dice, semana a semana de gestación, el grado de desarrollo del feto, con fotos que acompañan. No citaban fuentes expertas, y el libro no aclaraba cuál era el origen de esas afirmaciones.

El libro se llama “Vida y Muerte en el seno de una madre”, y fue publicado por Orinoco Artes Gráficas.

Estas mujeres nos preguntaron si éramos católicos y si creíamos en Dios, y nos dijeron que el embarazo sucedió obedeciendo un plan divino. En reiteradas ocasiones, repitieron que, más allá de las circunstancias, hay que continuar la vida del “hijo” porque esa es “la verdad”, y que la vida no arranca desde el nacimiento, sino desde la concepción.

6.10 – 11.00

También mantiene este mismo punto de vista un video que nos mostraron. Comienza con varias mujeres, de diferentes edades y nacionalidades, que cuentan su relación con un embarazo no deseado: una de ellas se muestra arrepentida de haber abortado de joven, y confiesa recordar, todos los años, la edad que tendría aquel hijo no nacido. Los relatos son dramáticos y van acumulándose en un espiral teñido de trauma, culpa y responsabilidad, adjudicada a la madre.

«Entrevista a Jorge Correa Morales» El médico que aparece en el video es Jorge Correa Morales, quién según las voluntarias ya no trabaja en la organización. Lo contactamos y lo fuimos a visitar a su clínica. “[El video] es un poco sensacionalista”, dijo el ginecólogo en una entrevista con TKM donde conversamos sobre las posibles consecuencias que implica este procedimiento. “Ahora, si lo veo a la distancia no me gusta mucho”, confesó…

También menciona supuestas consecuencias no deseadas de los abortos, como la depresión, el alcoholismo, la ruptura de la pareja, la falta de deseo sexual y la violencia familiar. Según las voluntarias, del daño físico “se puede zafar” pero del psicológico quedarían huellas irreversibles, para toda la vida.

El video también muestra imágenes de un supuesto aborto: se ve de espaldas a una mujer abierta de piernas, rodeada de sangre salpicada. El montaje corta a una figura de plástico con forma de bebé, y vemos cómo unas pinzas de plástico se acercan a su cuerpo, y van arrancándolo, miembro por miembro. Luego vimos la imagen de un doctor que explicaba por qué abortar está mal y después retorna a las entrevistas con mujeres, que ahora sostienen a niños en brazos y se ven felices.

11.00 – 11.50

Sin embargo, la Sociedad Argentina de Medicina se manifestó a favor de la despenalización hace pocos días: hicieron foco en las 50 mil internaciones al año que derivan de abortos clandestinos por “Complicaciones de intervenciones, de omisiones, de tratamientos incorrectos o de una cadena de acontecimientos originada en cualquiera de las circunstancias anteriores”. También aseguran que no se centran en una discusión biológica ni religiosa ni moral, sino en una cuestión de sanidad, y por respeto a la autonomía de la mujer a la hora de decidir.

Contactamos a algunas de las mujeres que denunciaron esto por Twitter y a algunas otras a la salida de la calle Tucumán. Muchas no quisieron conversar, otras hablaron en condición de anonimato y una pareja salió corriendo y sólo nos dijo que “nos mostraron un video espantoso”.

11.50 – 14.16

Natalia dice que ella pudo seguir adelante con lo que había decidido pero que no todas las chicas están en la misma situación.

La segunda vez que fuimos al edificio de la calle Tucumán notamos que las imágenes religiosas están por doquier: una virgen de Luján con su celeste tan característico, un Jesús del Sagrado Corazón con su halo celestial, estampitas y cochecitos de bebés, con juguetes varios. Supimos que todos los martes organizan, con una psicóloga, encuentros de mujeres para cocinar bombones. La palabra clave para entrar es “chocolate”. Ahí van mujeres con embarazos en curso que decidieron no abortar y otras que acuden con sus bebés. Luego de la sesión de cocina tienen una charla de apoyo grupal en la que cada una comparte su historia, con una profesional que las contiene.

¿Por qué tienen tanto interés en ayudarte a continuar el embarazo pese a tu decisión? Las voluntarias negaron de forma rotunda que se trate de una metodología de apropiación ilegal de menores, pero mencionaron, al pasar, la adopción como una opción “siguiendo todos los pasos legales, con un juez”, dijo Teresa.

Tere y Ángeles nos dijeron que en la organización son más de 500 voluntarias y que reciben donaciones de empresas, pero se negaron a mencionar los nombres de los donantes. También nos contaron, sin detalles, que colaboran médicos con ellas; psicólogos, abogados, jueces y médicos que te atienden gratis en sus consultorios o en algunas clínicas.

Pero el caso de este centro anti aborto en la Ciudad de Buenos Aires no es el único: detectamos uno en Mendoza, operado por la organización Vitam, que actúa en coordinación con la organización Decide-ILE.
También encontramos otros casos en América Latina: en Uruguay, como reportó el semanario La Brecha, y en México, según informó el sitio Vice.

Las páginas como “Embarazo Inesperado” o “Embarazos No deseados” se presentan en Internet y en redes sociales como “especialistas en el tema del aborto dispuestos a ayudar”. Jamás dejan traslucir la intención de hacer cambiar de opinión a la mujer, por el contrario, hay una ambigua promesa de ayudarlas.

Disfrazados de centros de ayuda para la mujer, estos lugares parecen operar sistemáticamente con un solo fin: seguir perpetuando un mensaje de culpa sobre la mujer que decide interrumpir su embarazo.

14.16 – cierre

Si sufriste una situación similar y querés compartir tu historia, podés escrirnos por las redes sociales, por WhatsApp al 1161426932 o por mail a gé[email protected]

Les habla Melina Alvarez. La investigación periodística estuvo a cargo de Mariana Marcaletti y Fernando Gámiz, Nuria Pacheco y Virginia Varela realizaron las entrevistas y la edición estuvo a cargo de María Ballesté.

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