2018-04-06T17:19:32-03:00

El pasado día de la mujer, tres ex empleadas de Greenpeace decidieron hablar de un tema del que venían callando hace años: el hostigamiento a las mujeres de la organización, un acoso que ellas denominan “sistemático”. Es que la campaña pro-mujer #PurplePeace de la ONG significó, para ellas, una muestra de hipocresía y fue la gota que rebalsó el vaso de agua.

Alzar la voz (Podcast TKM): El hostigamiento “sistemático” en Greenpeace

Lorena Pujó, María Eugenia Testa y Consuelo Bilbao son ex empleadas de Greenpeace Argentina y decidieron hablar de forma pública sobre lo que pasa en la organización, desde hace años.

“Hay una discriminación de género importante, yo era directora en un consejo donde era la única mujer. Sufrí hostigamiento por parte del director ejecutivo, Martín Prieto“, comenzó contándonos María Eugenia Testa, ex jefa de campaña política, en una entrevista exclusiva con TKM.

A su vez, Lorena Pujó y Consuelo Bilbao alzaron también sus voces y contaron el maltrato y acoso laboral que vivieron bajo el mando de la misma persona. “El acoso es sistemático en la organización y está focalizado en las mujeres que no asumen una actitud de obediencia para con él. Prieto le imprime a la institución ese esquema de denigración a la mujer”, explicó la primera, quien trabajaba como coordinadora.

“Las mujeres que cuestionábamos las diferencias éramos tratadas como locas, como gatas agazapadas, que debíamos ser más dóciles si queríamos mostrar un liderazgo externo”, sostuvo Consuelo, quien se dedicaba a la coordinación política y de campañas.

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“El club de los machos”

Los episodios que se reiteraban, según las entrevistadas, sucedían en las oficinas del cono sur de Greenpeace, Argentina, Chile y Colombia.

Y no eran sólo chistes esporádicos, sino también exposición de material íntimo, momentos exhibicionistas, violación de la privacidad, con consecuencias directas en el desempeño laboral de las mujeres.

“Presencié situaciones de denigración sobre voluntarias, quienes tampoco tenían una respuesta: un compañero me contó que uno de los directores estaba mostrando fotos de una de las chicas desnuda“, relató Consuelo.

Otro episodio clave fue cuando un director se mostró y paseó en ropa interior, enfrente de sus empleadas, en un viaje de trabajo a Chile. “Se naturalizaba, pero no dejaba de ser abusivo, sobre todo cuando no había una amistad ni se compartía nada que diera lugar a eso”, explicó Consuelo.

Con estos ejemplos, las ex empleadas ilustran el accionar impune hacia resto de las mujeres de la ONG.

Según ellas, el acoso laboral a las mujeres era habitual. Eugenia, que en su momento fue la única mujer en un cargo directivo en la sede de Argentina, cuenta como, en reiteradas ocasiones, sufrió chistes machistas y comentarios sobre su cuerpo, lo que le daba la sensación de no ser tomada en serio.

“Hay código masculino de no intervenir. Buscaban hostigarte, sacarte y una vez, que te quejabas, te decían que eras una loca”, siguió María Eugenia.

Cuando volvió de vacaciones una vez le vaciaron por completo su cargo, al desligarla de sus responsabilidades cotidianas y sus funciones más importantes, y se encontró en la encrucijada de hacer algo.

Finalmente, María Eugenia renunció, al no tolerar más la situación.

PODCAST: la historia de maltrato “sistemático” en Greenpeace de la voz de sus protagonistas - Imagen

 

Los despidos

Por otro lado, Consuelo y Lorena fueron echadas. “Me despidieron por cuestionar, por no someterme a todo lo que estaba viendo. No sólo nos pedían que fuéramos sumisas, sino que también estemos con linda cara”, expresó Consuelo.

El trato desigual entre hombres y mujeres también se refleja en los despidos: Greenpeace a los hombres les mantiene la obra social, el mail laboral, les brindan trabajos alternativos; pero, si la echada es una mujer, es de un día para el otro y sin los mismos beneficios que su contraparte masculina, afirman las entrevistadas.

Ellas afirman que, frente a todas estas denuncias, siempre la respuesta de Greenpeace fue re-ubicar en otro puesto o echar a las víctimas y avalar, implícitamente, el accionar de los directivos jerárquicos.

“Aparecen denuncias de Chile, Brasil… En Greenpeace Internacional sabían que habría, en las oficinas del cono sur, un club de los machos. Nunca tuvimos una respuesta oficial, pero internamente se sabe lo que era”, explicó Consuelo.

Otros casos que todavía no salieron a la luz

Las entrevistadas nos contaron que sus casos no son los más graves, porque, de hecho, conocen historias de otras mujeres que aún no se animan a hablar o que todavía trabajan ahí y que, por miedo a perder su puesto laboral, eligen callar.

“Fui testigo de una situación de acoso y maltrato. Un compañero tuvo que intervenir y calmar a un director que le estaba gritando a una compañera”, contó Consuelo. “A su vez, todos sabíamos de una compañera que no quería estar con un directivo, así que era hostigada delante de sus compañeros: la dejaron adrede en un aeropuerto, la dejaba afuera de reuniones. Luego, se intentó culpabilizar a la compañera”.

Después de que María Eugenia, Consuelo y Lorena brindaron una entrevista a La Nación, Natalia Machain, actual directora política de la sede, expresó que todo lo que decían era falso. “No hubo acoso laboral. Ellas fueron desvinculadas en 2014 porque pasaron a formar parte de una agrupación política”, sostuvo. Sin embargo, esto fue negado rotundamente por las ex empleadas.

Desde TKM nos contactamos con la ONG y Greenpeace nos contestó, vía email, con un enlace al comunicado oficial que emitieron unas semanas después de que hablaron las ex empleadas. En él, Greenpeace sostiene que “investigarán” los hechos denunciados y que la institución “implementó medidas para promover la equidad de género”.

“(La organización) Apoya a toda la gente que con coraje hace una denuncia de acoso, impulsamos cambios fundamentales, para una sociedad en la que el acoso y la violencia no sean tolerados de ninguna manera”, concluye.

Greenpeace cambió su nombre y su color por el día de la mujer, pero su campaña terminó desenmascarando una realidad oculta de maltrato y acoso laboral, que arrastra muchos años y que persiste en la actualidad, según cuentan sus ex empleadas.

Si te sucedió algo similar, podés comunicarte con nosotros a [email protected] o mandarnos un whatsapp a +54 9 11 6142-6932.

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Este es un podcast de TKM. La locución estuvo a cargo de Melina Álvarez. Virginia Varela y Bárbara Simeoni hicieron las entrevistas y la producción periodística. María Ballesté realizó la edición y el guión. Fernando Gámiz se ocupó de la parte técnica y Mariana Marcaletti, de la dirección periodística.