2021-03-02T12:35:19-03:00

Por: Iván Mónaco

El artivista y vegano “kiki” Petrone adoptó a una chanchita de tres meses, y que ahora vive en el patio de su casa. “Lambucia”, quien fue rescatada, estaba en tránsito en la casa de una amiga de él cuando decidió traerla a su domicilio. Por tal motivo, decidió contar la historia y cómo vive junto a su nueva “amiga”.

“Voy constantemente al fondo a jugar con ella, a mimarla. Así que tiene sus momentos libres y sus momentos en los que estamos juntos”, dice Kiki, sobre los primeros días de Lambucia en su casa.

El humorista mostró en su Instagram a Lambucia y cautivó el corazón de cientos de seguidores que no dudaron en darle “like” y comentar las imágenes. Luego de la adopción, hablamos con Kiki y nos contó todos los detalles de cómo fue el proceso para llevarla a su hogar, cuál fue la única condición que puso para adoptarla, qué come y si puede sacar a pasear a Lambucia por el barrio, y más.

¿Cómo surgió la idea de adoptar a una chanchita?

“Surgió de manera natural: siendo vegano y artivista, me conecté con muchos refugios y santuarios de animales que constantemente comunican la importancia de la adopción y de salvar vidas, labor que realizan cotidianamente. Además, venía ayudando desde la difusión, hasta que una amiga, hace unos días, me pidió que difundiera la adopción de una chanchita de casi unos tres meses, que había sido rescatada y que ella la tenía en tránsito en su departamento, pero que la tenía que entregar con un poco de urgencia. Ahí hice un click y sentí que había llegado el momento de difundir el mensaje de salvar y adoptar, pero desde el hecho en sí. Por tal motivo, al instante me empecé a informar y contactar con quienes manejaban la adopción de la chanchita y lo concretamos en menos de una semana. La única condición que puse fue que le iba a cambiar el nombre de Elvira a Lambucia”.

¿Por qué elegiste el nombre ‘Lambucia’?

“Lambucia en Venezuela significa ‘que come mucho’. Por ejemplo, si invitás a un amigo a tu casa y te come todo lo que tenés en la heladera, tranquilamente le podrías decir algo como: ‘¡che, sos un lambucio!’. Y en la radio en la que estoy trabajando actualmente, FM Top 104.9, conocí a Aurorita Luna, que es venezolana, y me enseñó un montón de palabras suyas. Una de esas fue ‘lambucia/o’. Y cuando apareció la chanchita, no lo dudé. Esa palabra nació para ser su nombre”.

¿Cómo es la crianza de una chanchita?

“Es muy tierno, dócil y tiene mucha inteligencia. Se dice que aprenden como si fueran humanos de 3 años. Me asesoré con personas que tienen refugios y santuarios, con cuentas en Instagram que se dedican a difundir información de conciencia animal y que son de buena fuente. También me ayudaron mucho Lu, de @macuco.art, que es quien la tenía en tránsito, y Cristina y Abril de @sumateasalvar, que son quienes se encargaron de comunicarse conmigo, tramitar la adopción y de traerla a casa. Les estoy muy agradecido a todas ellas”.

¿Cuánto años puede llegar a vivir?

“Estuve averiguando y algunas fuentes estiman que viven entre 10 y 15 años, y otras entre 15 y 20. Así que cerremos entre 10 y 20 y todos felices. ¡¡Jeje!!. Y creo que va a crecer hasta pesar unos 100 kilos. Va a ser grande…”.

¿No es un peligro tenerla en una casa, se va a adaptar a estar en un ambiente hogareño?

“En mi casa, por suerte, cuento con un patio grande, en el que tiene tierra y pasto. En un día lo acondicioné, haciendo reformas que no había hecho en tres meses. Me puse las pilas para que tuviera un lugar lo más parecido a su hábitat natural y siento que lo logré. Necesitan tierra, barro, y un buen espacio para moverse y disfrutar, y lo tiene. Saqué todas las cosas que implicaran alguna posibilidad de que se lastimara y le preparé un espacio que lo disfruta mucho”.

¿Podés pasear a Lambucia, como si fuese un perro?

“Aún no estoy al tanto de eso… Por ahora, al ser tan pequeña, la cuido en casa. Además, en mi barrio hay algunos perros que no son tan amigables y me gustaría preservarla de cualquier peligro de ataque, pero me voy a informar y veré. También hay que tener en cuenta que muchas personas no ven a un chanchito como un animal, sino que lo ven como comida y quiero cuidarla de eso. Cabe destacar que uno de los requisitos claves para la adopción de un chancho es ser vegano/a. y yo lo soy hace más de 2 años y medio. De hecho, en plena cuarentena, armé un emprendimiento de comida vegana (@tauro.veganfood). Así que tanto Lu, que la tenía en su departamento, como Cristina y Abril, que se encargaron de que realizara la adopción, estaban tranquilas de que venía a estar sana y salva”.

¿Tenés pensado adoptar algún otro animal?

“Por ahora, no. Siento que voy a aprender muchas cosas de Lambucia y me quiero enfocar en ella. Tengo un sueño a largo plazo de tener mi propio refugio de animales. Es un sueño grande, que de solo pensarlo me hace feliz. Lambucia es el primer gran paso que estoy dando hacia ese sueño, luego de haber decidido ser vegano y de participar en campañas, a través del artivismo para generar conciencia animal y ambiental. Pero ella es la motivación exacta que me hace sentir que ese sueño es posible”.

¿Pasea libremente por la casa?

“En la casa está feliz: tiene un patio todo para ella. Al living aún no entra porque tengo a mis 2 gatas, también adoptadas, que la miran con curiosidad ventana de por medio, pero por el momento no me animo a que se encuentren personalmente. Sí es verdad que llevé a una de mis gatas al patio para que la conociera y salió bien. La gata se asustó un poquito, pero se quedó en el patio un rato. Así que creo que el encuentro será posible en breve con la otra.

¿Cuál es -y cómo- la alimentación de Lambucia?

“Come muchas frutas y verduras. También es fanática de la papa y de la banana: se vuelve loca. En su bandejita de comida no pueden faltar la papa y la banana, y completo con manzanas, peras, lechugas, etc. Además, me ayuda a comer mejor a mí también, porque en casa ahora tengo muchas más frutas y verduras que antes. Le estoy enseñando a que coma su bandeja y se acostumbre a que ese es su límite cada vez que va a comer. Si le llevás y le das con la mano, podés estar un buen rato y no va a parar. Pero para su salud y evitar sobrepeso, es bueno que tenga entre 2 y 4 comidas, variadas y balanceadas en cantidades y en opciones. Claramente esto tampoco lo sabía, y me fui asesorando gracias a todas las personas que te fui nombrando. Y ahora te dejo que le voy a llevar su comidita, y en el camino me clavo una manzana yo también”.