2017-05-30T15:12:05-03:00

 

¿Qué hay de cierto en todas las teorías que rondan en torno a la idea de la personalidad de los hermanos? El mayor, suelen afirmar, es más independiente y responsable mientra que el menor, busca el cariño y aprobación de los padres. Y el del medio la tiene que remar.

¿Sabías que el hermano del medio es el más fuerte? - Imagen

 

Las relaciones entre hermanos suelen ser las más largas de nuestras vidas, y de las más importantes, porque forjan las directrices de la personalidad de cada uno. De hecho, los estudios psicológicos certifican que el orden de nacimiento es una variable psicológica importante: no es lo mismo ser hijo único que ser el mayor, el mediano o el pequeño.

Las primeras investigaciones se remontan al siglo XIX, cuando Alfred Adler, colega de Sigmund Freud, se ocupó de analizar si el orden del nacimiento determina el comportamiento de los niños. Durante años, estudió el comportamiento de niños de diferentes familias llegando a la conclusión de que, efectivamente, los primogénitos cuentan con mayores habilidades de liderazgo y son, por lo general, más dominantes y conservadores. Además, asumen el rol de cuidador desde el momento en el que empiezan a compartir su vida con hermanos pequeños, cosa que refuerza su perfil responsable. Su situación les hace tener más iniciativa y ser más honestos y más resistentes al estrés que los hijos menores.

Los hermanos más pequeños buscan la aprobación y el cariño de los padres, e incluso de los hermanos mayores. Suelen ser menos independientes aunque desarrollan mejores capacidad para socializar con los demás dado que desde pequeños imitaron las conductas de los más grandes y suelen ser más abiertos y flexibles.

Y, ¿qué pasa con los hermanos del medio?

¿Sabías que el hermano del medio es el más fuerte? - Imagen 1

Suelen crecer con la creencia de que nadie les presta atención pero lo que nadie sabes es que son más aventureros, conscientes y diligentes que el resto, siempre están en la búsqueda de su propia personalidad por lo que suelen ser más osados.

Sea como sea el hermano del medio es quien lleva más trabajo. Sin duda alguna los hermanos del medio, en la mayoría de los casos suelen sentir que son ignorados por sus padres, porque la atención siempre va para el hermano menor o para el mayor y gracias a esto el hermano del medio es el más fuerte, te contamos las 15 razones que lo confirman.

1. Al no ser el centro de atención para sus padres, estos aprendieron a ser totalmente independientes.

2. Logran sus metas en el tiempo que ellos decidan y nadie los presiona por ello.

3. Si algo no les resulta como lo esperaban, buscan en qué fallaron y cómo resolverlo.

4. Tienen menos prejuicios que sus otros hermanos y están más dispuestos a escuchar.

5. Negociar y convencer a los demás es su arte, por supuesto llevan toda la vida practicando con su hermano menor.

6. Su liderazgo es indiscutible.

7. Aprendieron cómo hacerse notar en cualquier grupo.

8. Son conscientes sobre sus errores y buscan solucionar cualquier problema.

9. Como sus berrinches en la niñez no lograban nada, aprendieron a controlar sus emociones y actuar con inteligencia.

10 Adaptarse a cualquier situación les es más fácil.

11. Saben cómo defenderse, tenían que aprender a hacerlo porque no recibían ayuda de su hermano mayor y debían proteger al menor.

12. Se resuelven solos todos sus problemas.

13. Compartir para ellos es fácil, tienen que hacerlo con sus dos hermanos.

14. No necesitan que alguien los adule por los magníficos que son, ellos ya lo tienen claro.

15. Siempre se preocupan por sus otros hermanos.

La personalidad única del hermano del medio es creada gracias a la crianza que lleva con sus dos hermanos, el hecho de que no reciben tanta atención de sus padres como sus otros hermanos no les impide ser grandes y fuertes personas.

Y vos  ¿Que posición ocupas entre tus hermanos?

BONUS TRACK: Pensaste que nos olvidamos de los hijos únicos, pues no.  ¿Es cierto que son más egocéntricos? Según Adler, sí: al no tener que competir con otros y recibir el cariño exclusivo de ambos padres, los niños sin hermanos crecen en un contexto de sobreprotección que les lleva a ser más egoístas. No obstante, el psicoterapeuta también demostró que son bastante abiertos, forzados por tener que buscar compañeros de juegos fuera de su hogar.