2021-07-19T12:38:11-03:00

México

La tecnología tuvo un importante papel en los últimos meses en el mundo de las finanzas, aunque en muchos otros también. Sin dudas que irrumpió de manera abrupta, por medio de distintas empresas que ofrecen servicios digitales a los usuarios de todo México. Pero claro, lamentablemente siempre que hay crecimiento de un sector, también aparecen las complicaciones, y en lo que atine a comercio electrónico o banca móvil, lo que más se incrementaron fueron los fraudes. Muchos son los reportes de engaños que cometen particulares o incluso organizaciones que se dedican a ilícitos, pero conociendo cierta información, es posible no ser una víctima.

Fraudes cibernéticos: las estadísticas actuales

Todos los meses se elaboran numerosos informes para poder conocer con la mayor precisión posible cuál es la incidencia tienen en el sistema financiero los ciberdelitos. Uno de los últimos reportes fue el que elaboró días atrás la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), en el cual se puede ver que en México aproximadamente hay un poco más de 460 fraudes mediante internet por hora. Eso sin dudas que es una cifra que preocupa a muchos, toda vez que se puede saber a partir de ese dato, que por día hay un poco más de 11 mil ilícitos de estas características.

Con claridad se puede ver que durante gran parte del 2020 y también en este 2021, estos delitos fueron en aumento debido a que muchas operaciones por manera online se incrementaron, tales como el pagos de servicios, comercio electrónico, transferencias de dinero, inversiones, entre muchas otras, que en ciertos casos dejaron en su totalidad de hacerse de forma presencial.

Los fraudes más comunes: cómo los realizan

Quienes tienen como actividad principal dedicarse a este ilícito, tienen distintos medios para poder cometer los fraudes en todo el país. Principalmente se concentran en enviar correos electrónicos falsos, haciéndose pasar por entidades financieras (sobre todo bancarias), para solicitar información y datos de los usuarios, y de esa forma poder ingresar con usuarios y contraseñas a las cuentas. Otra forma que tienen de actuar es mediante llamados telefónicos, muchas veces actuando como asesores de un banco, a fines de ofrecer préstamos seguros y confiables para diversos fines, pero no quieren más que solicitar datos precisos de acceso a cuentas, para una vez dentro de ellas poder retirar el dinero o en algunos casos, también solicitar créditos y transferirlos a otras cuentas.

Desde distintos Estados del país se reportaron miles de denuncias en los últimos meses sin dudas, que van desde hackeos, clonación de líneas telefónicas o acoso para cobrar deudas que son realmente inexistentes. Por ejemplo, un caso denunciado por una víctima fue que la llamaban para informarle que ella era aval de una deuda (algo que no era cierta de ninguna manera), por lo cual si no la cancelaba, iba a tener problemas legales. 

El problema de la usura: una problemática común

No sólo en México está el problema de los delitos cibernéticos, sino que también hay otra cuestión que está de algún modo relacionado. Cómo están aquellos que quieren cometer engaños para solicitar el pago de créditos que nunca fueron solicitados, están también quienes efectivamente otorgan créditos de manera digital, pero mienten absolutamente sobre cómo van a ser las condiciones de la operación que se está por llevar a cabo.

Cada hora se cometen 463 fraudes cibernéticos por comercio electrónico o banca móvil - Imagen 1

Por ejemplo, hay muchas denuncias de personas que solicitaron una suma de dinero para libre destino por 1,800 pesos y ahora, desde la financiera digital desean cobrar un monto aproximado de debe pagar casi 50 mil pesos. Otro ejemplo fue de una persona que solicitó 10 mil pesos y sólo le depositaron 6 mil pesos, y ante el reclamo a la financiera, le dijeron que esos 4 mil ya era el cobro del interés. 

Desde Condusef afirmaron que las denuncias que recibieron en los últimos meses fueron por engaños efectuados por financieras legalmente constituidas que no informan verazmente cómo son sus servicios, o bien, por muchas que se hacen pasar por tales pero en la práctica no lo son. Algunas de las entidades con las que muchos usuarios tuvieron complicaciones son las que se denominan (o se hacen denominar) como Flashpeso, Lemo Credi, Magicrédito, Okey Crédito, Cashmovil, Cash Cash, entre algunas otras.

Los consejos de especialistas: cómo evitar caer en la trampa

Pero claro, quienes efectúan delitos cibernéticos (o tratan de hacerlos), cuentan con determinados “artilugios” para poder efectivamente engañar a miles de personas y perjudicarlos en su patrimonio. A partir de eso es que los expertos que se dedican a investigar el modus operandi de estas personas, y también desde el Ministerio Público, dieron una serie de recomendaciones y consejos que se pueden seguir para evitar los fraudes y sobre todo aquellos que se cometen día tras día por internet.

Algunas de las cosas que se deben tener en cuenta para no ser víctima de un fraude con estas características se pueden resumir en: corroborar siempre desde qué dirección llega la comunicación que puede ser sospechosa, verificar cuáles son los canales oficiales de comunicación que tiene la entidad desde donde nos contactan supuestamente, no se deben otorgar datos personales de ningún tipo, no se deben informar contraseñas ni tampoco códigos que nos envíen por mensaje, no se debe ingresar a links sospechosos que nos envíen por Whatsapp, Facebook, Instagram o cualquier otra red social, entre otras precauciones. 

Que estos delitos cibernéticos existen, es una realidad, y también lo es que seguirán existiendo a medida que el mundo digital siga creciendo a pasos agigantados como lo hace en México. Algunos de los consejos que antes expresamos pueden ser muy útiles a la hora de querer hacer cualquier tipo de operación online, ya sea en la solicitud de un servicio (como pueden ser los financieros), o la compra de un bien determinado. Y para finalizar, no dejar de decir que ante cualquier sospecha o si es finalmente víctima de un delito por internet, no debe dudar en hacer la denuncia ante la Fiscalía competente en su Estado, y de existir, también ante la Policía Cibernética.