2018-10-29T12:30:08-03:00

El pasado sábado un hombre identificado como Robert Bowers ingresó a una sinagoga en Estados Unidos y comenzó a disparar un arma de fuego a mansalva, terminando con la vida de 11 personas. Ante la policía, Bowers se justificó expresando que los judíos estaban cometiendo un genocidio y que todos debían morir.

Esta masacre puso además un gran foco de atención en la red social Gab, una plataforma no tan conocida, que gana espacio a través de la financiación de usuarios anónimos y, ahora, con sumas millonarias.

MIRÁ TAMBIÉN: Confirman identidad del autor de la masacre en Pensilvania

Gab es una plataforma que ofrece al usuario la libertad de “expresarse sin ninguna limitación”, amparándose en que cada quien puede decir lo que quiera y nadie tiene derecho a callar a nadie. Este espacio se creó en el 2016, ante la política de Facebook y Twitter de suspender cuentas que difundían discursos de violencia y odio.

Antes de cometer esta locura, Bowers escribió en su Gab: “No me puedo quedar sentado mirando cómo masacran a mi gente. Al diablo con sus ideas. Voy”. A partir de lo sucedido, la plataforma cerró la cuenta del hombre, repudió la masacre y se mostró a disposición para cooperar en la investigación.

Gab: la red social antisemita, homofóbica y neonazi que gana espacio en la extrema derecha estadounidense - Imagen

Sin embargo la realidad es que, mientras Facebook y Twitter intentan mejorar las condiciones para que la difusión de expresiones xenófobas y violentas no tenga lugar en sus redes, Gab gana más y más usuarios. Según la agencia de noticias ANSA, la plataforma hoy cuenta con 800.000 usuarios. “La misión de Gab es poner a la gente y la libertad de expresión primero; creemos que la única forma válida de censura es la decisión individual de retirarse(de la red social)”, expresan cual manifiesto en la plataforma.

Algunas reconocidas personas a las que le suspendieron las cuentas de Facebook o Twitter optaron por “pasarse” a Gab: el ideólogo ultraderechista Milo Yannupoulos, el supremacista blanco Richard Spencer y el conspiracionista Alex Jones. Poco a poco la plataforma se transformó en la red social de la extrema derecha estadounidense y tanto Apple como Google dejaron de permitir que se pueda bajar la aplicación en los celulares. Microsoft incluso amenazó con eliminar el servicio de hosting si no se eliminan todos los posteos con mensajes antisemitas.

Gab: la red social antisemita, homofóbica y neonazi que gana espacio en la extrema derecha estadounidense - Imagen 1

En un estudio de Vice News, que analizó más de 22 millones de posteos -de 336.000 usuarios de la red social-, se concluyó en que allí se “exhibe un alto volumen de expresiones de odio y racismo” y que “reacciona con mucha fuerza a eventos relacionados con el supremacismo blanco y Donald Trump”. Por otro lado, expresa que “mientras Gab asegura que su objetivo es la libertad de expresión, parece que meramente funciona como un escudo para que se escondan los usuarios de la derecha alternativa”.

Ahora, la red social consiguió 5 millones de dólares de financiación para expandirse y crear un “protocolo capaz de evitar la censura”, llamado “Exodus” y diseñado “para gente que cree en la libertad de expresión, la libertad individual y el flujo libre de información online”, según asegura el fundador, Andrew Torba.

Gab: la red social antisemita, homofóbica y neonazi que gana espacio en la extrema derecha estadounidense - Imagen 2

La financiación proviene de más de 1.300 pequeños contribuyentes y apuntan a conseguir un total de 10 millones de dólares. Ahora Gab se financia con pequeñas inversiones de sus miembros a través de un mecanismo de pago denominado “Gab Pro”. Por 6 dólares mensuales tenés la posibilidad de acceder a mejoras internas.

Exodus, el nombre del plan, no tiene nada de ingenuo. La plataforma se sostiene sobre una idea de éxodo, donde se sobreentiende que sus miembros fueron perseguidos y expulsados por sus ideas de otras redes sociales masivas de Internet.

VER MÁS: Tiroteo en Pensilvania: Ya son 11 los muertos en la sinagoga