2019-07-29T11:18:44-03:00

Vicky Xipolitakis estuvo invitada al piso de Susana Giménez después de haber denunciado a su marido, Javier Naselli, por violencia de género en la Unidad de Violencia de Género en la avenida Las Heras, y contó los detalles de su desagradable experiencia.

La mediática estuvo acampada por su hijo de siete meses, Salvador Uriel, y aseguró que comenzó con los trámites de divorcio de la mano de Fernando Burlando.

“Él tiene una forma de ser que no tiene nada que ver conmigo. Muchas veces me dijo que iba a mejorar y le creí. Él siempre quiso ser papá pero tiene un carácter muy fuerte, impulsivo, agresivo y nervioso. Todo le molesta, todo lo mío, es de lo peor del mundo. Siempre fui como denigrada. Se pone intenso con las peleas y las sigue hasta provocar. Muchas veces las dejé pasar pero ya no puedo pensar más de manera egoísta porque tengo un bebé y mi hijo entiende todo. Pasaron muchas cosas por las que me tendría que haber ido antes: en Estados Unidos y acá también”, relató.

Fue violento con mi bebé y conmigo en ocasiones innecesarias. No se justifica pero yo no lo veía porque estaba sometida por su forma de ser. Porque tenía una familia y por querer ser feliz. Yo seguía, pensaba que lo podía cambiar, pero no puedo cambiar a nadie. Es así su forma de ser por cómo lo criaron. Yo fui criada de otra manera”, comentó, entre lágrimas.

La modelo aclaró que a él “le molestaba absolutamente todo” y para ejemplificar lo que sufrió, recordó cuando estaba embarazada de dos meses y medio y viajó a Grecia con Marley para hacer el programa Por el Mundo. Ella le pidió que le pasara el número de teléfono de su médico por si tenía alguna emergencia y él se negó: “Me empezó a insultar. ‘Lo único que quieren es sacarte la plata, no te voy a pasar nada’, me dijo. Yo estaba embarazada… Nunca fue compañero, todo fue una agresión constante. ‘¿Vos sos tarada?’, me decía. ‘¿Pero me podés pasar el teléfono? No me trates así’, le decía yo. Y llegó al punto de la agresión que terminé con mucho dolor de panza, internada, cinco horas monitoreándome la panza”.

Después pide disculpas y los sentimientos están y creés que va a mejorar pero si se cae un cuadro o se tiene que ir y está nervioso… Si le pedís que tenga el bebé cinco minutos a upa, porque al principio estaba sola con los puntos (tras el parto), nunca me preguntó cómo estaba o si quería un vaso de agua -recordó-. Una vez me dijo ‘me tengo que ir, estoy apurado’, y me tiró el bebé en la cuna… Creo que en ese momento me tendría que haber ido”, recordó.

Me empujaba y me ahorcaba. Yo no me daba cuenta de los golpes ni de lo que me dolían. A veces me golpeaba con la mano abierta o me empujaba y lo naturalizásporque fui sometida por esta forma de ser de él, pensando que podía recuperar a mi familia”, comentó sobre algunos de los episodios que sufrió.

Es una persona híper tóxica, enferma y agresiva. Por algo ya se separó otras veces. Hoy me está cayendo toda esta desilusión pero soy fuerte, él es mi amor”, cerró, con su hijo en brazos.

Si sufrís acoso, abuso u otra violencia de género, llamá al 144, las 24 hs. desde todo el país.

VER MÁS: Stefy Xipolitakis, sobre la violencia del marido de su hermana: “Él decía que iba a cambiar”