2019-04-12T17:19:30-03:00

Carmen Quinteros Giménez es teniente y le pidió a sus superiores poder amamantar a su hijo. Luego de terminar la licencia por maternidad, hace dos años y medio, pidió que la excluyeran de las guardias de 24 horas cada tres días que hacían sus compañeros. Sus comandantes se lo negaron y la Justicia militar también.

A partir de su caso, las fuerzas armadas fueron obligadas a crear salas de lactancia en los cuarteles. Sin embargo, la Corte Suprema confirmó que Quinteros deberá cumplir con 45 días de prisión por considerar este pedido, una falta disciplinaria. Podrá cumplir la pena en su domicilio.

De esta forma, la mujer de 33 años recurrió a la justicia civil, apelando al derecho del niño a ser correctamente alimentado. El juzgado de la niñez le dio la razón y obligó a su comandante a darle los permisos. Pero el militar, según su abogado, la sacó de su puesto administrativo original y la envió a una unidad operativa con permanencias en el cuartel de hasta 32 horas.

El caso se hizo público en 2017, hubo movilizaciones y un debate en el Congreso. Fue entonces que los superiores de Quinteros intentaron enviarla dos años a la cárcel por calumnias. El defensor del Pueblo presentó un habeas corpus para evitarlo.

El lunes pasado, tras el fallo de la Corte que avaló la pena impuesta contra Quinteros por un tribunal militar, los abogados de la teniente pidieron la intermediación del presidente Mario Abdo Benítez. El mandatario, sin embargo, advirtió el martes que es poco lo que puede hacer.

La teniente pidió poder trabajar de siete de la mañana a seis de la tarde para estar por la noche en su casa y cumplir con la lactancia. Según la fiscal de la Niñez de Asunción, Monaliza Muñoz, que recibió la denuncia de Quinteros, le daban la razón la Convención sobre los Derechos del Niño, la Constitución paraguaya y la ley de lactancia materna de 2015.

La última palabra la tiene el comandante

Sin embargo, el estatuto del personal militar de 1997, que prevé los permisos de maternidad, aunque no los reglamenta, deja la decisión en manos del comandante. Mientras que en ningún momento se toma en cuenta la voz de la mujer madre.

Los comandantes tenían la facultad de conceder esos permisos. Ninguno accedió. Pero el niño no deja de ser niño porque su mamá sea militar”, dice Muñoz. “Es un derecho del niño, no solo de la madre, porque puede afectar a su salud. Ella no ha violado ningún reglamento, ha cumplido con todos los servicios, solo se trataba de adecuar su jornada laboral”, añadió la fiscal.

La ministra de la Mujer, Nilda Romero, dijo que “la sanción [contra Quinteros] está fuera de tiempo y es un mal precedente”. También destacó que la teniente podrá recurrir a la Justicia internacional, ahora que se agotaron todas las instancias nacionales. El Frente Mujer del Partido Paraguay Pyahura declaró en un comunicado que la actitud de los militares “deja al desnudo el machismo institucional existente dentro de las Fuerzas Armadas”.

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