2019-03-18T11:43:33-03:00

A través de su cuenta de Twitter, la usuaria @Micale94 compartió su experiencia cuando le diagnosticaron que el embarazo se había detenido. Desde entonces, lo que debería haber sido un protocolo de cuidados y pasos simples para disminuir el trauma de la pérdida de un embarazo, solo se redujo a obstáculos y prejuicios.

Si bien contaba con receta firmada por un médico para acceder al oxaprost y una obra social que la respaldaba, no pudo conseguirlo porque las farmacias le negaron el acceso al medicamento. A través de un hilo, la joven explicó cómo fue su caso y por qué la ignorancia y las creencias pueden traer consecuencias directas sobre la salud de las personas gestantes.

Según cuenta en su hilo, a los 15 días de que no se detectaran latidos en el embrión, fue recetada con oxaprost para expulsarlo y evitar una infección.

Sin embargo, al presentar la receta donde constaba su diagnóstico, acceder a la medicación le fue imposible.

Y reveló algunas de las excusas que le dieron en las farmacias.

Finalmente, fue a través de su mamá que pudo conseguir el oxaprost cuando expuso las consecuencias directas que podía tener si seguían negándole el acceso a la medicación.

Además, denunció la ostentosa suma que debió pagar por un medicamento sin el cual corría riesgo de vida.

Por otra parte, resaltó que el uso de oxaprost es parte del proceso pero que tampoco queda exenta de que le realicen un raspaje. Un proceso traumático donde el dolor físico y las trabas del sistema sanitario pesan por igual.

También se refiere al caso de aquellas que no tienen siquiera una receta médica, que caen en la clandestinidad de un sistema ilegal que lucra con la desesperación de las víctimas ante la burocracia y la falta de empatía de lo considerado “legal”.

El caso de @micale94 se viralizó, con cientos de likes y compartidos en redes, en apoyo a un terrible proceso que aún no termina.

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