2019-03-15T18:10:34-03:00

Por Melina Celaya.

Este sábado 16 se hará el anuncio de AFA sobre la profesionalización del fútbol femenino. Casi de imprevisto, el presidente “Chiqui Tapia” afirmó en una conferencia de prensa durante el Trofi Tour que acompañará económicamente a los 16 equipos de fútbol femenino de primera.

Según los primeros trascendidos, se habla de entre 8 y 12 contratos por cada club, los cuales recibirían una partida de dinero para poder cumplir con esos contratos. La decisión de AFA estaría acompañada por Futbolistas Argentinos Agremiados.

El fútbol es una cuestión de género

“La brecha entre el fútbol femenino y masculino es principalmente una cuestión de género. Desde las posibilidades de acceso a su práctica hasta los códigos de su “folclore”, pasando por la realidad de las hinchadas y el lugar que ocupa la mujer en los medios de comunicación, el fútbol es un bastión del machismo por excelencia. Tanto en la cancha, como en las tribunas o en el periodismo deportivo, las mujeres tienen un lugar relegado solo por el hecho de ser mujeres”, afirman desde FutFemProf, un espacio que busca visibilizar la desigualdad en el fútbol.

Y agregan: “Es real que en los clubes existen dificultades como las económicas o de infraestructura, pero eso es un dilema del fútbol en general, no es exclusivo del femenino. Que las futbolistas no sean tratadas como trabajadoras es una decisión política que está anclada en una mirada misógina”.

¿Por qué ellos cobran por jugar al fútbol y ellas no?

En ese sentido, FutFemProf asegura que: “La inequidad principal está en el acceso a sus derechos como trabajadoras del fútbol. A pesar de practicar el mismo deporte, entrenar con la misma intensidad y competir en los torneos oficiales de AFA, las condiciones en las que están obligadas a hacerlo son tremendamente desiguales”.

Las jugadoras “no cobran un sueldo, no tienen contratos profesionales, no cuentan con la indumentaria adecuada ni las instalaciones acordes para entrenar, son marginadas a realizar sus prácticas en horarios nocturnos, tienen que pagar de su propio bolsillo los tratamientos de las lesiones e incluso algunas deben limpiar su vestuario luego de los partidos, solo por dar algunos ejemplos”.

“En el fútbol, esta desigualdad es sostenida básicamente por una decisión política. En lo deportivo son tratadas y exigidas como deportistas profesionales, pero a la hora de brindarles las condiciones de trabajo que les corresponden, el fútbol femenino es tratado como si fuera un hobby. Esto se refleja claramente en el hecho de que las mujeres deben tener un trabajo paralelo al fútbol para poder subsistir y seguir practicando el deporte del que viven”.

Asimismo, la realidad de las chicas en el deporte no es para todas igual: “Algunas reciben un dinero en concepto de viáticos pero incluso en dentro de esos equipos también hay brechas entre pares. En un mismo plantel, una jugadora puede percibir $400 mientras que a su compañera le “pagan” $3000. Esta situación es doblemente grave ya que al no estar reglamentada, cada jugadora debe acordar estos temas de manera individual con los directivos. Muy pocas consiguen sponsors y lo hacen por su propia cuenta”.

¿Cómo es el rol de la AFA en el fútbol femenino?

Cuando le consultamos a FutFemProf sobre la presencia de AFA en la problemática refirió: “Hasta el momento es prácticamente nulo o indiferente. Existen los torneos oficiales de Primera A y Primera B pero en cuanto a organización, presencia en los medios, información disponible, condiciones de trabajo e instalaciones, dista mucho del fútbol masculino. La FIFA aporta cierto dinero a todas las asociaciones y federaciones para que sean destinadas a desarrollar el fútbol femenino pero todavía no pudimos averiguar de qué manera se aplica eso en nuestro país”.

El primer paso hacia un trato equitativo en el fútbol: la profesionalización

“El objetivo justo y final es que las futbolistas puedan ejercer los mismos derechos que sus pares del fútbol masculino. El recorrido hacia esa meta puede ser progresiva, pero debe ser constante y hacia adelante. Mejorar las condiciones en las que entrenan, proveerlas de los elementos necesarios y de indumentaria cómoda, asegurarles una obra social y cobertura para sus lesiones, pagarles al menos el sueldo mínimo que establece AFA para los varones: todas esas cosas son practicables y deben partir de la voluntad de quienes gestionan”, son algunos de los puntos más importantes para lograr una mayor equidad de género en este deporte.

Profesionalizar, pero ¿cómo?

Por otra parte, Romina Sacher, periodista de En Femenino, programa de Radio La Red, cuestiona el cómo se hará posible la profesionalización del fútbol femenino: “Lo que más importa es saber el cómo van a llevar adelante esto. También ver qué otras medidas, además del dinero, se toman. Todavía no se sabe de dónde saldrían los fondos”.

Y continúa: “Creo que la discusión de AFA sobre la profesionalización del fútbol femenino no era si se hacía o no, sino el cómo. En un contexto donde la Secretaría de Deporte ya no existe. Si la profesionalización dependiera de los clubes, eso no se iba a poder resolver nunca. La intervención de la AFA para ayudar con recursos es la única manera de poder llevarlo adelante”.

“La profesionalización del fútbol femenino es un gran paso hacia la igualdad pero quisiera ver cómo termina. Creo que debemos ser prudentes en relación a los anuncios que haga AFA. Si se apunta a esto también se tiene que enfocar en el fútbol base. Si una futbolista accede al deporte a los 16 año, te perdiste 8 de trabajo y entrenamiento. Las chicas tienen que aprender la técnica y el cómo pararse en la cancha desde edad temprana como lo hacen los chicos. Ahí empieza la igualdad. En la posibilidad de aprender el deporte a la misma edad que la tienen los hombres, concluye Sacher”.

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