2019-02-11T15:57:39-03:00

La odontóloga Gisella Solís Calle, que estuvo desaparecida 14 días y cuyo cadáver fue hallado a un costado de un camino entre Punta Lara y La Plata, murió por envenenamiento. Así lo determinó el resultado complementario de la autopsia, según los componentes que hallaron en el estómago de la mujer. Este veneno era el mismo que tenía en su poder su pareja cuando se suicidó, informaron fuentes judiciales.

Según trascendió, la autopsia señala que en las muestras analizadas se detectaron “restos moleculares compatibles con fracciones del principio activo del metomilo”.

Confirman que la odontóloga murió envenenada - Imagen

La fiscal a cargo del caso, Ana Medina, confirmó que “hay elementos para determinar indiciariamente que murió por envenenamiento” y señaló que esos elementos no llegan de manera natural al organismo de una persona.

Hasta el momento, los investigadores consideran como único culpable a Abel Casimiro Campos, pareja de la mujer, quien antes de declarar se quitó la vida de un disparo en un hotel del centro de La Plata.

La hipótesis de la familia

“Me da la impresión de que ella nunca se enteró de lo que estaba pasando. Creo que él la atacó cuando ella estaba durmiendo”, aseguró Mariela, hermana de la víctima en una entrevista con Crónica TV.

La familia sospechaba que Gissella podría haber sido envenenada, ya que en la casa de la odontóloga encontraron un vómito en el baño y dos copas con vino. No obstante, los análisis no hallaron ningún tipo de sustancia en los recipientes.

“Era un sobre que en principio pensaban que iba a usar él. En las copas de vino no había nada, pero sí moléculas en el cuerpo de mi hermana. Para mí la encontró durmiendo, le puso un polvo y ella lo aspiró. Ese producto produce vómitos, diarrea, dolor de estómago. Creo que ella murió en la cama y luego la envolvió en las sábanas”, opinó Mariela.

La familia apunta a que una tercera persona fue participe del crimen de Gisella,”no creo que haya actuado sólo. Gisella era grandota y él tenía problemas en uno de sus brazos. No podría haber bajado solo por las escaleras de la casa de mi hermana”.

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