2018-06-13T15:00:46-03:00

Por: Nuria Pacheco

En la noche de ayer, un nuevo debate en el programa de A24 del periodista Eduardo Feinmann volvió a poner en cruce los argumentos de estudiantes a favor y en contra del aborto legal, seguro y gratuito. Después de unos intensos minutos en los que desfilaron pensamientos insólitos, Ofelia Fernández le acercó un pañuelo verde al conductor, que en ocasiones anteriores ya había dialogado con ella respecto a las tomas estudiantiles en los colegios. “¿Puedo dejártelo por si reflexionás algún día y anteponés a las mujeres por sobre la moral?”, le dijo.

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Cuando Ofelia piensa qué fue lo que le hizo ruido a su alrededor y le significó un despertar en sus ideas y en su militancia piensa en las elecciones presidenciales del año 2011. Recuerda a su familia discutir sobre política y cómo comenzó a surgir en ella un incipiente interés por seguir el minuto a minuto de los debates, de las propuestas, de los candidatos, de sus argumentos. Tenía 11 años y los profesores de la escuela ya le hacían chistes, porque siempre era muy enérgica respecto a las discusiones, siempre mostraba su opinión.

En el año 2013, Ofelia entró a la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini y consolidó ese interés en una militancia concreta, en una agrupación de la Izquierda Popular. “Entré dispuesta a eso. Fue como: ‘Ok, acá va a haber un centro de estudiantes, van a haber agrupaciones, puedo militar y armar eso que tenía polulando desde antes'”, expresó la estudiante y agregó: “Me parecía que el pulso de la realidad me tocaba en algunos planos y me interesaba poder desarrollarlo, entender ese fenómeno”.

Ofelia vive con su madre, quien siempre le dio total libertad para expresarse y pronunciarse como quisiera. “Apenas empecé a militar me llevaba a las reuniones, después ya tuve más autonomía, pero ella siempre bancándome”, expresó la estudiante. “Ella es muy simbólica en sus intereses; es peronista y tiene una foto de Perón, pero no es que se pone a discutir y pensar, y seguir los debates, y movilizar como hago yo, que le dedico el 80% de mi tiempo, es más algo que le llevo yo a ella que ella a mí”, sintetizó.

Por ser joven y por ser mujer, se ha tenido que enfrentar muchas veces al desprecio de otros, que desestimaban su militancia por algún tipo de competitividad. “Cuando tenía 14 años ya tenía bastante carácter y estaba como militando todo el día y por ahí los militantes más grandes me intentaban descansar. Esas cosas se re hacían y en realidad me parecen nefastas”, contó Ofelia y agregó: “Hay gente que tiene un potencial enorme desde que tiene 10 años y porque sos grande no te tenés que hacer el piola, tenés que aprovecharlo”.

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“Este pañuelo es nuestro uniforme”

Hoy se vota en la Cámara de Diputados de la Nación el proyecto de ley por la Despenalización del Aborto. Cuando comenzó el debate en Comisiones, uno de los discursos que más llamó la atención fue el de Ofelia, quien habló de la situación en las escuelas. Uno de los argumentos más escuchados por quienes se proclaman “pro-vida” tiene que ver con desviar la discusión hacia “eduquemos, no legalicemos el aborto”, pero: ¿saben que la Ley de Educación Sexual Integral se sancionó en el 2006 y su implementación es casi nula? En su discurso, Ofelia expresó: “No se nos incentiva a hacer preguntas y menos entonces se nos otorgan respuestas. Queremos que nos enseñen que la diversidad sexual existe, queremos que nos hablen del ejercicio y el placer, que nos introduzcan al mundo de la anticoncepción”.

“Lo que me parece grave de ese tipo de declaraciones es que hay una negación de manual de lo que está pasando. En el Pellegrini lo único que me enseñaron fue a poner un preservativo y un par de métodos anticonceptivos más y esa fue mi única clase de educación sexual en el colegio. Otra en la que nos enseñaron que las mujeres tenemos cuerpo más débil, entonces no tenemos que tomar alcohol. O sea, la ESI hasta en los colegios que supuestamente tienen todo cubierto, aunque eso es un mito también, no existe”, contó Ofelia y agregó: “Entonces me parece que para pedir educación sexual para negarse al aborto tendrían que haber estado en los 12 años que venimos luchando por la ley de educación sexual”.

El año pasado el Pellegrini, y muchos otros colegios secundarios, fueron tomados y, entre otros reclamos, la implementación de la ESI era uno de los más importantes. En su momento, Ofelia era presidenta del Centro de Estudiantes y habló con todos los medios de comunicación que se acercaron a las puertas de la escuela tomada. “Cuando estaban en el Congreso armando la lista de expositores y expositoras, los distintos bloques notaron que había una gran ausencia de jóvenes, de gente de la generación sub 18 que a la vez era como muy abanderada de toda esta problemática”, explicó Ofelia y agregó: “Veían necesario llamar a gente de esa realidad y como me tenían de esas veces en televisión, me llamaron”.

“Este pañuelo es nuestro uniforme en las escuelas. Somos las que esperamos en vela el resultado de esta votación porque somos las que abortan y les toca a ustedes darnos la posibilidad de decidir, batallar contra esta opresión y legalizar el aborto en Argentina”, expresaba Ofelia en Comisiones y sus palabras se escribieron y oyeron en todos lados en los días sucesivos. “Expuse en ese sentido: ‘soy la joven que va a intentar representar un poco todas esas discusiones que damos las jóvenes’ y no solamente mi opinión personal”, explicó la estudiante y agregó que vivió con mucha felicidad la repercusión, ya que logró ser vocera de muchas personas y “no solamente de mí misma”.

Uno de los mayores logros del movimiento de mujeres #NiUnaMenos fue la visibilización a nivel masivo de una realidad que se callaba, que se escondía. Para Ofelia, la marcha despertó la posibilidad de pensar que muchas de las problemáticas que ya registraban en las escuelas formaban parte de un mismo todo y que entonces para combatirlo “había que ser parte de otro todo mismo”, explicó. “Era como bueno, yo camino por la calle me gritan un piropo, qué mal, no está bueno. Después iba a la escuela y sabía que estaba la ESI pero bueno, una ley que no se cumple, como muchas otras leyes. Todas esas cosas estaban, si bien muchas otras faltaban, pero no terminaban de ser una misma cosa, no terminábamos por pensarlas como que eran todas cosas que se podían combatir al mismo tiempo”, dijo Ofelia.

Tras el discurso en Comisiones, su cuenta de Twitter fue llamativamente cerrada. En teoría, porque cuando la creó tenía 11 años y ello está en contra de la política de la red social. “Claramente debe haber habido una ola de denuncias a mi cuenta, de trolls antiabortistas o algo, porque si no, no lo sé”, expresó la estudiante.

“Ganar, para mí, hay algo que ya ganamos”

En cuanto a la votación de hoy, para todos resulta algo incierto pensar en resultados. “Hace una semana te decía que en Diputados salía seguro y no tenía ninguna duda, y la complicada era la final en Senadores, pero ahora estoy mas confundida al respecto, me parece que hay números que están cada vez más cerca y hay menos margen, entonces puede pasar cualquier cosa”, opinó Ofelia. Sin embargo, reconoce que más allá de los resultados hay algo que ya se ganó: “Si llegamos hasta acá luchando y gritando e intentando generar cada vez más voces de mujeres y de todo tipo a lo largo y a lo ancho del país yo creo que el camino es este. Ganar, para mí, hay algo que ya ganamos”. Para la estudiante se puede perder la votación e igual ganar en el sentido de la masividad y la fuerza que tomó esta realidad: “Y no solo para decir: ‘bueno, igual estuvimos bien’ y rendirnos, sino porque justamente con esa fuerza que generamos la batalla no termina”.

Cuando hablamos de cuáles eran los argumentos en contra del aborto que más la perturbaban, Ofelia mencionó sin dudarlo a Mariana Rodriguez Varela. “Para mí es todo lo que está mal. Lo que más me perturba es cuando hablan de la violación como algo menor o dicen: ‘si te violan y quedás embarazada tener al bebe en brazos te va a hacer feliz por primera vez’; me parece que es muy desconsiderado con todo lo que implica”, expresó Ofelia y agregó que si así lo fuera, si así realmente lo vivieran algunas personas, no se puede pretender que con algo tan horrible todas las mujeres se lo tomen igual. “Criar al hijo de tu violador tiene que ser una decisión tuya, no de Mariana Rodriguez Varela”.

Por otra parte, la estudiante reconoce que en la vereda de enfrente los argumentos son poco sólidos y existe mucha desinformación. “Las propagandas de bebés hablando de que no le saquen la piernita y la manita cuando antes de las 14 semanas el embrión está en un estado de inconciencia… Me parece que es apelar a una falsedad cuando se está discutiendo un tema de salud pública. No podés mentir. Estamos hablando de algo que existe y que tiene que ser legislado”, sintetizó.

El lugar de los jóvenes

La mirada de los medios de comunicación sobre los chicos, chicas y adolescentes es, por lo menos, polémica. Se gastan mostrando su peligrosidad en secciones policiales, su ineptitud para abordar temáticas complejas en los pantallazos de sociedad y su desinterés por el resto de las cuestiones que están por fuera de las redes sociales en los especiales sobre tecnología.

“Yo creo que es curioso porque hay como un doble filo para mí. Por un lado, se nos dice mucho los millennials que solo les importa el celular, y ahora hay un escándalo internacional por CEOs y empresarios de redes sociales que dejan las empresas para confesar todo el armado maléfico que hay ahí, de alienación, de captar sobre todo a niños, niñas y adolescentes y demás para que estén todo el día pendientes de eso”, expresó Ofelia.

Según la estudiante, a pesar de toda esta situación hay una juventud que es mucho más que eso: “A la gente le importa pensar que los estudiantes van a ser los mismos que luchaban en el Cordobazo en 1969, pero la realidad cambió y con los recursos que tenemos hoy, y con los condiciones que tenemos hoy, hacemos lo que podemos, que para mí es un montonazo”. En materia de feminismo, la juventud está muy presente y organizada, y “discute, no habla por hablar”, expresó Ofelia y agregó: “Profundiza un montón sus discusiones y discute un montón de cosas que nadie más cuestiona, que para mí son súper fundamentales. Para mí es una generación re virtuosa en ese sentido”.

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