2018-05-21T16:58:39-03:00

Por: Lucía Cholakian Herrera y Laura Salomé Canteros

El martes 22 de mayo comienza el juicio oral contra Cristian Aldana, ex-líder de la banda “El otro yo”. Está procesado por los delitos de abuso sexual y de corrupción de menores, cumpliendo prisión preventiva hace casi dos años. Siete son las querellantes que se unieron para denunciarlo. Una de ellas, Ariell, está dando la batalla hace ya ocho años.

Ni víctima ni heroína: el testimonio de Ariell, una de las mujeres denunciantes de Cristian Aldana - Imagen
Cristian Aldana, ex cantante de “El Otro Yo”

“¿Por qué estás acá, qué hiciste, nena?”

“¿Por qué estás acá, qué hiciste, nena?”, fue lo que le preguntó la policía a Ariell Carolina Luján aquel abril de 2011, cuando se acercó por primera vez a la Comisaría de la Mujer de Morón. En ese entonces tenía 21 años y se presentaba a declarar en contra del varón que la había violentado durante seis, entre sus 13 y 19 años. Cristian Aldana, líder de la banda “El otro yo”, había impunemente violentado sexual, física y psicológicamente a ella y a muchas otras mujeres -en su mayoría, niñas y adolescentes-. Aquella primera ronda judicial no prosperó: luego de ser revictimizada en la Comisaría del Oeste y posteriormente en la N°5 en Capital Federal, Ariell desistió. La denuncia se archivó, y ella decidió dejar el país.

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Cinco abriles más tarde, en 2016, Mailén y Rocío publicaron videos dando testimonio de los abusos perpetuados por Miguel del Pópolo, cantante de la banda platense “La Ola Que Quería Ser Chau”. Fue entonces cuando “El otro yo” publicó en su página de Facebook un repudio a las violencias machistas de del Pópolo afirmando: “En nuestra banda hay una mujer, tenemos hijas, madres, amamos a las mujeres”. Ese fue el día en que la impunidad del macho comenzó a quebrarse. Muchas personas comenzaron a responder a la publicación con el link de la pancarta que mostraba a Ariell -un años antes- en la que por primera vez se leía: “Nos nos callamos más”. La reacción de la banda fue borrar los comentarios, a lo que siguió la interpelación directa como indignación: “¿Ahora te haces el bueno, Aldana?”.

Ni víctima ni heroína: el testimonio de Ariell, una de las mujeres denunciantes de Cristian Aldana - Imagen 1
Cristian Aldana, junto a su ex banda, “El Otro Yo”

Rápidamente la imagen de Ariell comenzó a circular en medios y redes. Junto a otras compañeras, abrió el blog “Ya no nos callamos más”, que administró hasta hace un mes. En él, bajo la premisa de que “hablar es autodefensa”, se publicaron más de 250 testimonios -muchos firmados, otros anónimos- en menos de dos años. Muchos de ellos causaron polémica en la esfera pública: fue en aquel blog donde se visibilizaron por primera vez las denuncias a personas como Raúl Lavié, Joe Fernández, Guillermo Ruiz Díaz (de Él Mató a Un Policía Motorizado), y muchos, muchísimos varones más con mayor o menor protagonismo social que ejercieron violencias sobre personas que decidieron alertar a otras y prevenir la perpetuación de aquellos abusos. La página de WordPress explica, contrario a lo que se ha dicho en distintos espacios que no concuerdan con los escraches: “No somos el sistema judicial, elegimos creer como postura política ante el terrorismo sexual, generar prevención entre nosotres y herramientas de autodefensa que rompan con la cultura de la violación y todos sus mecanismos de manipulación eligiendo salir del lugar de víctimas y expresarnos cuando, como y donde fuera”

Ariell, hoy de 28 años, explica que ella no leyó ni a Butler, ni a De Beauvoir, ni a Foucault. No hace falta ser especialista para entender que el sistema judicial opera de manera que revictimiza sistemáticamente a las mujeres que se acercan a denunciar las violencias machistas. Alcanza con conocer qué sucede en la gran mayoría de los casos cuando una se acerca a declarar en contra de un varón. Sin embargo, en 2016 y después de la visibilización de las violencias de Aldana mediante la acción callejera de cargar una pancarta -y luego un relato en un blog con protección de su identidad en redes-, decidió volver a intentarlo. Denunció en Atajo Fiscal, con la abogada Ornella Noccitti. A la semana, se sumaron seis denuncias más contra Aldana en UFEM (Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres), y se juntaron todas en el Juzgado de Instrucción N°17.

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Cristian Aldana, ex cantante del “El Otro Yo”

Fue a finales de este año que en un fallo ejemplar, el Juez Roberto Ponce dispuso el procesamiento y prisión preventiva para el imputado, que fue trasladado al Penal de Marcos Paz, donde esperó el juicio que comienza este 22 de mayo. “El procesamiento es por abuso sexual gravemente ultrajante con acceso carnal en forma reiterada, en concurso ideal con corrupción de menores. También agravado por haber causado un grave daño en la salud física y mental de las víctimas”, explicó Gabriela Conder, actual abogada de Ariell. En el juicio, serán siete las querellantes. “Cuantas más hay, te das cuenta de la masividad del daño que produjo en las chicas. Nosotrxs vemos causas con muchas querellantes, como AMIA, Once, generalmente son masacres. Entonces ahí te das cuenta cual es el daño que produjo en tantas menores. Es como si fuese realmente una masacre”.

“¿Cómo nos defendemos de algo que ya pasó?”

“¿Cómo nos defendemos de algo que ya pasó?” pregunta Ariell. Está sentada y con calma cuenta la historia entera, otra vez. A medida que se va desprendiendo de la parte más cruda de los abusos y comienza a sumar las voces y acciones de otras compañeras, su relato se fortalece. Su mirada también. Desde que volvió a denunciar a Cristian y que comenzó a participar activamente en el movimiento de visibilización de violencias, Ariell ya no camina sola. Su máxima preocupación como activista es encontrar la forma de romper el silencio histórico al que somos sometidas las mujeres. Una verdadera estrategia para defendernos por nosotras mismas y sortear los vaivenes de la Justicia que han probado, una y otra vez, no tener recursos suficientes. Ella sabe, también, que por la compañía de distintos organismos como la Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas y la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres, sumado a la profunda condena social que recibió Aldana, su caso fue, en comparación a otros, privilegiado. Sin embargo, ni ella ni el resto de las denunciantes se salvaron de la constante revictimización y hostigamiento por parte de las instituciones involucradas.

Ni víctima ni heroína: el testimonio de Ariell, una de las mujeres denunciantes de Cristian Aldana - Imagen 3
Cristian Aldana, ex cantante de “El Otro Yo”

Un ejemplo de ello son las causas abiertas a partir de denuncias por calumnias e injurias por parte de cómplices de Cristian Aldana. Diego Boris, su amigo de toda la vida y socio, denunció a Ariell por calumnias después de que ella relatara un episodio que vivió cuando tenía 17 años y convivía con Aldana. Tras haber sido abusada y golpeada por este, le pidió ayuda al amigo. Boris la acompañó a la estación de Once y aun viéndola roja de los golpes y en estado de shock, justificó las violencias que el músico ejercía sobre ella bajo el argumento de que “estaba estresado”. “Cristian me pega Diego, Cristian me pega”, le dijo Ariell en ese entonces. En ese momento, él tenía 45 años, Aldana 35 y ella 17. La denuncia civil que él radicó -por calumnias e injurias- avanzó más rápido que la mayoría de las acciones tomadas desde la denuncia de 2016 contra Aldana. Otro ejemplo de cómo el sistema judicial carece de perspectiva de género y actúa consolidando, normalizando y perpetuando las violencias machistas.

“Yo con vos, voy preso”

“Yo con vos, voy preso”, le dijo Cristian Aldana a Ariell la primera vez que chatearon, cuando ella tenía 13 años. Hoy, Ariell tiene 28 y él está preso. Quince años erigieron a la mujer que hoy forma parte de un movimiento colectivo de visibilización de las violencias, que sostuvo por primera vez el mensaje de “no nos callamos más” en una marea de silencios obligatorios; y que hoy va a juicio junto a seis querellantes más para que se condene a quien abusó de ella y tantas otras mujeres. Quince años en los que la organización no sólo la fortaleció sino que le dio las herramientas para la defensa personal y feminista que asegura, efectivamente, la concientización sobre la realidad que sufre la mayoría de las mujeres a diario. “Darle voz a los silencios”, dice desde el blog.

Y mientras tanto, también, da la batalla en los tribunales. Porque Ariell ya no se calla más.