8 situaciones difíciles por las que todos pasamos alguna vez

Sin enojarte ni hacerte problemas, aprendé a superarlas cambiando tu actitud.

8 situaciones difíciles por las que todos pasamos alguna vez

junio 14th, 2016

Alguna vez habrás escuchado esta frase: “Si tenés un problema y podés solucionarlo, no te preocupes, solucionalo. Si tenés un problema y no podés solucionarlo, tampoco te preocupes, olvídalo”. Somos nosotros quienes, ante ciertos estímulos que pueden opacarnos los días o las semanas, tenemos el poder de reaccionar de forma constructiva o de elegir el camino del enfrentamiento. Aprende a no enojarte o angustiarte por cosas que están en tus manos cambiar con, simplemente, una actitud más abierta y conciliadora. ¿Te identificás con las situaciones que siguen a continuación?

1- “Me molesta que mi pareja salga con sus amigos”

8 situaciones difíciles por las que todos pasamos alguna vez - Imagen 1

Estás a punto de armar un gran lío porque ya no soportás que elija salir con ellos y no con vos. Pero, tranquilizate y pensá por qué te molesta: ¿sospechas que te engaña, que se divierte más ellos? ¿Él sabe que esa actitud te molesta?

Estrategia: Aprender a negociar

Normalmente, en la pareja se está en constante tironeo entre los deseos de uno y los del otro. Sin embargo, la mayor dificultad es qué hacer con los desacuerdos. Aprender a negociar es necesario para que reine la armonía. 

Riesgo: Creer que se debe compartir todo

Es importante que ambos mantengan actividades por separado (por ejemplo, las amistades). El creer que “todo” se debe compartir hace que la mayoría de las veces se termine en peleas-enojos y, como consecuencia, en la tan temida ruptura. 

2- ”Es mi mejor compañero de trabajo pero compite conmigo”

Pasamos muchas horas de nuestra vida en el trabajo y  por eso es habitual que se generen amistades, pero que cueste mantenerlas en el tiempo. Creemos que nuestro compañero, con quien tenemos un “lindo” afecto, va a estar feliz con nuestro buen desempeño. Pero esto no es así.

Estrategia: Separar los tantos

Para evitar confusiones, es bueno recordar que, como en todo, tendremos más o menos afinidad para generar el acercamiento con nuestros compañeros de oficina. Dejate llevar por tu intuición y tomate tiempo para acercarte a quienes compartan tu misma sintonía.

Riesgo: Tener una mala relación con los compañeros

Si se vive una situación así, lo mejor es darse cuenta de que, en realidad, no había amistad verdadera. Y, aunque no te involucres, podés mantener un buen vínculo y solo confiarle los logros a quien te quiere bien.

3- “Mi amigo no se alegra con mis logros ¿me tendrá envidia?”

8 situaciones difíciles por las que todos pasamos alguna vez - Imagen 2

Mientras estás feliz porque en tu vida las cosas van sobre rieles, a tu amigo parece molestarle esa situación. Antes de enojarte, reflexioná: todos, en algún momento, tenemos cierto resquemor respecto del bienestar ajeno.

Estrategia: Dejar de lado sentimientos hostiles

Antes de querer descartar una amistad porque sospechamos que el otro no se pone contento con nuestros progresos, es importante analizar la cuestión. La envidia forma parte de la constitución psíquica de una persona, lo difícil es evaluar si esto pone en peligro esa amistad. No toda envidia es patológica.

Riesgo: Romper el vínculo

Una verdadera amistad debe ser cuidada. Por eso, es importante entender que no existen relaciones perfectas; hay que tener en cuenta que siempre al lado del amor se puede manifestar la discordia. 

4- ”No soporto a la familia de mi pareja”

Los Ingalls existen, pero ¡en la televisión! Toda relación familiar suele ser ambivalente: llena de amores y odios.

Estrategia: Prevalecer el amor

La mejor estrategia es aprender a dejar los odios de lado y resaltar los buenos momentos. Para ello, los especialistas aconsejan evitar decir lo que sabemos molesta al otro y hacer oídos sordos cuando escuchamos cosas que no nos gustan.

Riesgo: Separar a tu pareja de la familia

Para poder mantener la armonía y el amor con nuestra propia familia, y que tu pareja haga lo propio con la suya, si las relaciones no son de lo mejor, es conveniente compartir sólo los momentos que sean necesarios. No forzar los vínculos es saludable y, en definitiva, evitará conflictos innecesarios.

5- ”A mi mejor amiga le gusta coquetear con todos… y no me gusta”

8 situaciones difíciles por las que todos pasamos alguna vez - Imagen 3

La querés mucho, pero a veces hace cosas fuera de lugar: coquetea con (casi) todos los hombres, inclusive los casados. A vos estas actitudes no te parecen correctas y te sentís en una encrucijada de la que no sabés cómo salir.

Estrategia: Decile lo que te pasa

Es indicado y necesario que hables con ella, le expliques claramente lo que te molesta y reflexionen juntas sobre la situación. Especialmente para que no confunda tu malestar con celos. El diálogo franco y directo mejora  mucho las cosas.

Riesgo: Pelearte con tu amiga

Nunca hay que censurar a alguien por una actitud así; pero sí es válido dar a conocer tu opinión si te parece que no está actuando correctamente. Es importante poder decir cosas positivas que puedan relanzar la amistad. 

 

6-“Mi cuñada habla mal de mi familia ¿qué puedo hacer?”

La mujer de mi hermano siempre encuentra la oportunidad para criticar a mis padres, mientras que ellos la ayudan en todo lo que pueden. Escucharla no solo me molesta sino que me angustia.

Estrategia: Hacer oídos sordos

Es difícil, pero vital para mantener cierta armonía familiar. Hay que evitar caer en la tentación de llevar y traer chismes; es preferible dejar que lo que se escuchó, se lo lleve el viento. 

Riesgo: Separar a la familia

A veces sirve hablar y, otras, mejor callar. Guardate esa información y buscá los momentos buenos, con actitudes positivas, que construyan el vínculo.

7- “Di mi palabra y no pude cumplir” 

Sos una persona recta y cuando te comprometés con algo, te resulta muy desalentador no poder concretarlo. No poder cumplir te hace mal.

Estrategia: Reconocer los propios límites

Aceptar tus límites es esencial, ya que ayuda a fortificar las relaciones. En caso de no poder cumplir, no hay nada que hacer; la mejor salida es decir la verdad, explicar que hiciste todo lo posible pero aún así no bastó. Esconder o mentir, no sirve de nada. 

Riesgo: Romper una relación

Después, habrá que reflexionar profundamente sobre nuestros límites y las promesas “imposibles”. Sincerarnos con nosotros mismos ayudará a conocernos mejor y a encontrar el punto justo en el que pasamos de la realidad a dejar volar nuestra imaginación.

8- “Descubrí a mi amigo diciendo una mentira que me afecta”

8 situaciones difíciles por las que todos pasamos alguna vez - Imagen 4

No hay justificación; mentir nunca es buena idea pero tratá de comprender por qué lo pudo haber hecho.

Estrategia: Pedirle explicaciones

Sin recriminarlo de antemano, descubrilo en su mentira y pedile que no vuelva a involucrarte. Escuchalo pero dejá en claro lo mal que te sentiste.

Riesgo: Que mienta más

Puede suceder que no quiera reconocerlo…dale tiempo. Es muy posible que recapacite y acepte su error. Pero para eso aclarale, con firmeza, que no vas a permitir que juegue con vos.

 

Fuente: Dr. Miguel Erglis para revista Psicología Positiva. 

Entra desde tu celular a TKM Alta Velocidad haciendo click: AQUI

Tags:

,

,

,

,

,

,

,