Las técnicas de respiración están cambiando a la humanidad

La directora de la fundación El arte de vivir para Latinoamérica Beatriz Goyoaga cuenta qué hay detrás de la meditación y la espiritualidad.

Las técnicas de respiración están cambiando a la humanidad

junio 3rd, 2016

Poder liberarnos del estrés y alcanzar un equilibro interno es posible con solo unos minutos de meditación por día. Así lo aseguran desde El arte de vivir, la ONG humanitaria que más ha crecido en la última década. Fundada en 1981 por Ravi Shankar, la organización trabaja en 151 países proponiendo actividades (cursos y programas) guiadas, todas, por lineamientos filosóficos pacíficos. La práctica de técnicas de respiración y yoga que difunden han ayudado a millones de personas en todo el mundo a superar situaciones de estrés, depresión y violencia. En esta entrevista, la directora de la fundación para Latinoamérica, la española Beatriz Goyoaga, nos cuenta por qué, luego de conocer al líder de este movimiento, su vida, que solía estar regida por la ansiedad y la intolerancia, cambió para siempre.

-Cuéntenos, para quienes todavía no lo conocen, qué es El arte de vivir.

Beatriz Goyoaga: Es un movimiento sin afiliaciones políticas o religiosas, que está presente en 151 países, y que lleva a cabo una campaña mundial por una sociedad libre de estrés y de violencia. La fundación cree que no podemos tener sociedades así, mientras tengamos personas estresadas, por eso trabaja a nivel del individuo, pero en universidades, sindicatos, cárceles, con la gente de la calle, en los colegios… en todos los niveles de la sociedad, desde los barrios humildes hasta los grandes ejecutivos de las empresas. Para que se entienda, El arte de vivir es como Greenpeace, que descontamina los lugares contaminados en el planeta y evita que se contaminen los que no lo están: lo mismo que hace Greenpeace para el planeta, nosotros lo hacemos para la mente. Buscamos desenroscar las mentes que han caído en emociones negativas de broncas, de angustia, de depresión, de ataques de pánico, de celos…

Las técnicas de respiración están cambiando a la humanidad - Imagen 1

-¿Por qué caemos en esos estados mentales?

BY: Se trata de todas esas cosas que no hemos aprendido a manejar. Porque hemos aprendido a cocinar, a conducir un coche, a sacar fotos, a tocar la guitarra, aprendimos matemáticas y miles de cosas más, pero nunca nadie nos enseñó, ni en el colegio, ni en la universidad, ni en nuestra casa, qué hacer con estas emociones negativas. Puedes ser el mejor neurocirujano del país, la mejor psicóloga, pero si eres celosa, te arruinas la vida y la de tu marido o la de quienes te rodean. Estas emociones negativas y todas las tensiones que pasan por la mente es lo que trabaja El arte de vivir. Pero también trabajamos para que las cabezas que no están enroscadas, porque no todas los están, no se enrosquen: prevenimos. Se pueden usar nuestras técnicas tanto para prevenir como para remediar.

-Suena fácil, pero no lo es tanto. ¿Cómo se hace para erradicar estas emociones negativas?

BY: Es la pregunta que todo el mundo se hace: ¿cómo es posible? La fundación tiene un programa de técnicas de respiración, que son nuestro caballito de batalla. Después hay miles de posibilidades: meditación, servicio, programas para niños… ¡de todo! Pero lo que está cambiando a la humanidad son estas técnicas de respiración.

-¿Por qué es tan importante el modo en que respiramos?

BY: Cada emoción que tú tienes, produce un ritmo de respiración  paralelo. Cuando tú estás estresado y angustiado, uno respira superficial y rápido, como agitado. Cuando una persona está muy serena, respira largo y despacito. Si tú tienes una buena noticia, ¿cómo respiras? Inhalas. La inhalación es prominente y la exhalación ocurre por sí sola. Con la buena noticia algo se expande y, con la mala, algo se contrae. Entendiendo que cada emoción produce un ritmo de respiración, lo que hacemos es trabajar con diferentes ritmos y patrones de respiración que entran a trabajar con esas emociones que están arraigadas dentro tuyo. La medicina trabaja a nivel del efecto y la respiración, a nivel de la causa.

-¿Podría darnos un ejemplo de este funcionamiento?

BY: El de una persona que está con un problema del hígado que lo hace sentirse mal, lo hace vomitar, y decide ir al médico. El doctor le dice: “sí señor, tiene un problema del hígado, tome esta medicina”, y así trata el efecto. Pero lo que no sabe el médico es que la causa es que pescó en la cama a su novia con otro. Está destruido, porque tenía toda su fe en la novia y en que se iban a casar, y la depresión y la angustia de haberla descubierto lo destruye de tal forma que se somatiza en el hígado. Eso no te lo cura la medicina, te lo cura la respiración.

-¿A que atribuye el éxito mundial de El arte de vivir?

BY: A que es pragmático. La gente encuentra resultados inmediatos. Hoy en día vivimos al ritmo de Internet, que en 3 segundos sabes dónde se venden botones blancos para zapatos de boda: la gente quiere resultados ya. Los resultados son pragmáticos y lo más maravilloso es que el boca a boca es lo que está llevando a tantos miles y miles a hacer los cursos. Notan lo bien que les hace el curso y se van llevando los unos a los otros.

-¿Cómo conoció este programa?

BY: De casualidad. Mi marido estudiaba su tercera carrera en estudios orientales, entonces todo lo que llegaba de medio oriente, él iba y me llevaba para que lo acompañe. Y yo, que trabajaba como periodista, iba por curiosidad intelectual, o bien para echarme una siestita y acompañar a mi marido. Me presentó un programa que se abría en el teatro San Martín, y que había salido en un aviso en un diario muy conocido donde estaba la foto del Ravi Shankar y acepté acompañarlo. Al principio no me llamó mucho la atención, pero cuando él dirigió una relajación, a mí se me desanudó el cuello, que tenía un rosario de nudos. Entonces sentí que había algo detrás de eso, porque en un ratito me sentí flotar como un bebé, sin estrés, y me dieron ganas de conocer más. En la puerta había un grupito que anunciaba el curso del manejo del estrés laboral y yo le dije a mi marido: “vamos, dicen que es fantástico”. Además, había descuento si íbamos los dos, así que lo convencí y fuimos. Esto fue hace 15 años y desde entonces no volví a dejar las técnicas. Al igual que me lavo el pelo, me lavo los dientes, también me lavo la mente.

-¿Cómo era su vida antes y cómo se transformó?

BY: En ese momento era directora de una importante agencia de prensa y estaba directamente como en la película de Almodóvar, Mujeres al borde de un ataque de nervios. Yo salía y ya era un acelere total, se me caía el grabador, llevaba siempre encima las zapatillas para correr, el traje de noche para una cena en la casa de gobierno, y era toda una moto. Llegaba al garaje donde estacionaba mi auto, le pasaba por encima al señor y le gritaba: “cómo es posible que mi coche no está listo; usted me lo puso en la quinta fila”. Cuando hice el curso, seguí con las mismas actividades, sigo siendo la misma persona, pero salía serena, tranquilita, y le decía al del garaje: “Oiga, qué frío que hace, ¿no quiere que le traiga un café?” El resultado, es que encima me lavaban el coche gratis sin dar propina, y comencé a cambiar actitudes del día a día que hacen que mi vida, a pesar de los problemas que no se pueden eliminar, se mantenga en un estado de equilibrio en el que puedo enfrentarme con esas crisis, sin crear una crisis más.

-¿Adquirir estos hábitos es una cuestión de práctica?

BY: Sí, totalmente. Estas técnicas requieren entre 15 y 20 minutos diarios, depende de lo que necesite cada uno. Al igual que la belleza física, o aprender guitarra, todo requiere un tiempo. Así como te lleva tiempo hacer cualquier actividad, este se los dedicas a tu equilibrio; y son los minutos mejor invertidos de tu vida. Tengamos en cuenta que si calculas que una persona viva 80 años, unos 30 se la pasa durmiendo. Si trabajas 8 horas diarias, pasas otros 30 años en la oficina. Solo te restan 20, de los cuales has pasado en el transporte público 5 o 6 años. ¿Cuántos años has pasado dedicándote a tu felicidad, tu equilibrio, tu dinamismo, tu bienestar? Cero. Entonces, si le puedes dedicar un poquito todos los días, todo mejora: el que tiene colesterol, lo baja; quien tiene problemas de diabetes, baja la curva del azúcar drásticamente; el que tiene insomnio, empieza a dormir mejor. De hecho, los psicólogos mandan a sus pacientes a hacer el curso porque quieren su bienestar y como ven que vuelven muy bien, se los recomiendan.

Las técnicas de respiración están cambiando a la humanidad - Imagen 2

-Entonces, ¿los cambios se notan no solo en cuestiones psíquicas, sino también físicas?

BY: ¡En todo! Los psiquiatras reducen las pastillas de sus pacientes inmediatamente. Les sacan las pastillas para dormir. No te digo que el 99,9 por ciento de los que vienen lo logran, porque hay quienes hacen los seminarios y dicen “me divertí, me gustó, pero no me interesa más”. Pero hay un gran porcentaje de gente, que incluso me encuentro muchos años después,  que me dicen: “Nunca dejé de respirar. En mi casa sigo haciendo las técnicas día a día”. Es maravilloso.

-¿Qué podemos hacer, al empezar cada día, para dejar atrás el estrés?

BY: En principio, tenemos que entender que el estrés no es la sobrecarga de trabajo, sino la fluctuación de la mente entre el pasado y el futuro, que es un serrucho sobre el sistema nervioso. Cuando la mente se va al futuro, está ansiosa: “será que lo consigo, será que me sano”. Cuando se queda atascada en el pasado, por una bronca, la gente acarrea unos pesos enormes: “me engañó mi marido hace 16 años”. La felicidad solo puede existir en el presente, ahora. El futuro no sabemos si va a llegar y el pasado se disolvió. La mente no sabe estar en el presente, se fluctúa, es un mecanismo natural. Pero la respiración es lo que la lleva al presente. Así podemos sentirnos cada día mejor.

Las técnicas de respiración están cambiando a la humanidad - Imagen 3

Fuente: revista Psicología Positiva.

Entra desde tu celular a TKM Alta Velocidad haciendo click: AQUI

Tags:

,

,

,

,

,

,

,