miércoles 7 de diciembre 2022
La Huérfana

La Huérfana es una historia de la vida real, que involucra torturas y canibalismo

Si la película La Huérfana causó terror en el público, la historia real tras esta cinta es mucho más escabrosa y violenta. La protagoniza una mujer de 33 años

27 de septiembre de 2022 - 12:54

Hay casos en los que la realidad supera la ficción y el caso de la película La Huérfana es uno de ellos. La cinta, una de las más famosas en el género de suspenso y que está en tendencia al estrenarse su segunda parte, tiene una historia real tras ella, un caso que resulta más escabroso que el libreto del filme.

La historia de La Huérfana ocurrió realmente en mayo del año 2007 en República Checa. Allí un joven matrimonio de la localidad de Brno, compró un monitor de televisión para bebés para vigilar a su hijo recién nacido y con el cual chequeaban cualquier movimiento que realizara.

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A los dos o tres días de tener el artilugio y mientras vigilaba habitualmente a su bebé, el hombre quedó paralizado frente a la pantalla cuando, en lugar de ver a su hijo en la cuna, se encontró con una escena brutal: un niño desnudo, encadenado dentro de una jaula.

La Huérfana de la vida real

Primero pensó que el monitor había captado la señal de un canal de televisión que emitía una película de terror. Pero, unos segundos más tarde se dio cuenta de que el niño de la imagen no le era desconocido: se trataba de Ondrej, el vecinito de ocho años, que vivía en la casa vecina, detalla Infobae.

Espantado por lo que vio, llamó a su esposa y constataron que sí era Ondrej, el nene que vivía con su madre y su tía, las (un poco extrañas) hermanas Mauerová, su hermanito Jakub, de diez años, y una preadolescente de 13 años que las hermanas habían adoptado, de nombre Anicka. El hombre ya no dudó y llamó a la policía.

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Al poder acceder al sótano de la casa vecina, los policías encontraron a Ondrej y Jakub desnudos dentro de la jaula y a una Anicka que lloraba pidiendo ayuda. Ondrej estaba inconsciente y tenía marcas de golpes y cortes de cuchillo en todo el cuerpo; Jakub apenas si podía mantenerse en pie. Anicka tenía todos los síntomas de ser víctima de un ataque de nervios.

Había una cámara en el sótano, cuyas imágenes se podían ver desde una pantalla en la cocina. Eran de la misma marca y modelo que el monitor del vecino, que por una interferencia había captado las imágenes.

Las hermanas Klara y Katherina Mauerová fueron arrestadas en el momento, mientras los tres chicos eran trasladados de urgencia al hospital más cercano. Ondrej nunca recuperó la conciencia y murió a las pocas horas, Jakub no podía hablar y cuando los agentes intentaron hablar con Anicka para que les contara qué había pasado, la chica ya no estaba.

No demorarían en descubrir que la Anicka no se llamaba así, no tenía 13 años y tampoco era otra víctima de dos hermanas diabólicas, muy parecido a la trama de La Huérfana.

La verdadera identidad de La Huérfana

La Huérfana de la vida real se llamaba Barbora Skrlová, tenía 33 años pero sufría de una rara enfermedad que le daba apariencia de víctima, pertenecía a una secta y era la verdadera ideóloga de todo ese desastre.

El episodio fue tomado de manera muy libre para filmar dos películas: “La Huérfana”, producida por Leonardo Di Caprio y protagonizada por Vera Farmiga (actriz también de “El Conjuro”) en 2009, cuando los hechos todavía estaban calientes; y la precuela que se acaba de estrenar, “La Huérfana: first kill”, protagonizada por Isabelle Fuhrman.

Se trata de dos películas de terror, pero la verdadera historia de la supuesta huérfana Barbora Skrlová es mucho más terrorífica, además de ser real.

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Pertenecía a una secta

Barbora Skrlová nació en 1973 en la antigua República Checa cuando existía la Guerra Fría. Aunque no hay registros de su infancia y adolescencia, se sabe que se enfrentó constantemente a revisiones médicas y psicológicas.

Cuando era niña, los médicos descubrieron que sufría de un caso agudo de hipopituitarismo, una enfermedad que provoca que la glándula hipófisis no produzca las cantidades necesarias de hormonas para el crecimiento. Estaba condenada a no crecer y a que, cuando fuera adulta, siguiera teniendo la apariencia de una niña.

Se sabe también que tenía tendencias agresivas que la ponían en riesgo a ella y a quienes la rodeaban y que por esa razón pasó parte de su infancia y su adolescencia en un centro psiquiátrico. No hay registros de que le dieran el alta.

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Lo único que se pudo comprobar en las investigaciones posteriores es que en algún momento de su juventud ingresó a la secta conocida como el Movimiento Grial, no reconocida por el gobierno Checo y de la cual había sospechas sobre prácticas de promiscuidad, incesto y canibalismo.

Según el documento “Las sectas en Europa”, difundido en 1995 por la Unión Europea, el Movimiento Grial tenía por entonces unos 9.000 miembros distribuidos en diferentes países europeos y en Canadá y Estados Unidos. Para 2007 estaba dirigida por un misterioso líder a quien los fieles llamaban “El Doctor”, que daba sus directivas mediante mensajes de texto, según Infobae.

Barbora Skrlová no solo los recibía, sino que se comunicaba con el líder mediante el mismo sistema. Eso hacía cuando entró en contacto con las hermanas Mauerová.

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