2020-03-05T11:05:10-03:00

Por: Iván Mónaco

Tras la primera victoria en el Sudamericano Sub 20 en San Juan, la selección argentina de fútbol femenino sueña con el máximo objetivo: clasificar al Mundial de Panamá y Costa Rica, en julio 2020. Daiana Falfán, de 19 años y jugadora de la UAI Urquiza, fue una de las destacadas en el triunfo de la primera fecha. Con ella hablamos para saber un poco más sobre su historia de vida.

“Cada una está metalizada en hacer el trabajo lo mejor posible para poder clasificar al Mundial 2020 y vamos con mucha fe”, dijo sobre las chances de conseguir una plaza en el Sudamericano y estar en Panamá-Costa Rica. 

“A todas nos gustaría poder vivir del fútbol”, la historia de Daiana Falfán, jugadora clave en la victoria del Sub 20 femenino - Imagen

Hija de una madre ama de casa y de un padre obrero en una fábrica de ladrillos, Daiana se preparó para disputar el Sudamericano en tierra nacional con la ilusión intacta y los bolsillos llenos, pero de esperanza. Las seleccionadas viajaron a San Juan con la idea de demostrarles una vez más a los dirigentes que deben apostar por ellas e invertir para que haya más y mejor infraestructura en el deporte femenino.

¿A qué edad empezaste a jugar al fútbol?

A los 4 o 5 años ya jugaba a la pelota. El fútbol me gustó desde un principio. Toda mi familia siempre jugó al fútbol: mi mamá, mi papá y mis tías. De chica me preguntaron si quería a jugar al club del barrio y dije que sí. Era la única nena en el club Los Amigos, en barrio Mitre, Hurlinghan.

¿Cómo fue el proceso de adaptación al ser la única?

Al principio, el director técnico no me quería porque decía que me iban a lastimar, que no podía jugar con ellos, sin embargo, mi mamá me siguió llevando hasta que quedé en el equipo. Con el paso del tiempo, el trato hacia mi persona fue excelente por parte de mis compañeros y ahí jugué hasta los 12 años. Hoy en día con algunos de ellos me hablo por teléfono o me los cruzo en el barrio y la relación es muy linda.

“A todas nos gustaría poder vivir del fútbol”, la historia de Daiana Falfán, jugadora clave en la victoria del Sub 20 femenino - Imagen 1

¿Qué tan importante fue la perseverancia de tus padres para que puedas quedar en el club?

Muy importante ya que mis papás siempre estuvieron para mi y siempre me dieron lo que yo quise. Mi idea era jugar a la pelota y ellos me incentivaron a hacerlo. La mayor parte de mi carrera fue gracias a ellos, sin ellos hubiese sido muy difícil estar donde estoy hoy.

“La mayor parte de mi carrera fue gracias a ellos”, comenta sobre el esfuerzo de sus padres

Y después, ¿dónde continuaste jugando?

Bueno, el club en el que estaba se desarmó y me fui al Santa Eleonor que también estaba en el barrio y jugué hasta los 14. En ese momento, la inserción fue más fácil porque ya me conocían por jugar en el otro club y me trataron como uno más. Jugaban conmigo como si fuese un chico más. En el campeonato, el equipo rival siempre me venía a buscar a mi en las jugadas para sacar provecho y hasta me pegaban pero mi equipo siempre me defendió.

¿Y a qué edad hiciste tus primeras armas en cancha de 11?

Al irme de Santa Eleonor, hice Futsal hasta los 15 años y ahí pasé al fútbol femenino en cancha de 11, en el club Deportivo Morón, hasta los 17. Allí, arreglé mi primer contrato con la UAI Urquiza. Cuando jugaba en el Gallito (Morón), me llamaron de la UAI y fue muy importante para mí ya que era la posibilidad de dar un paso más en mi carrera y seguir formándome en esto que amo que es el fútbol.

¿Qué tan importante fue el apoyo de tus viejos en tu carrera?

Mis viejos siempre me bancaron y me ayudaron para ir a entrenar y que pueda llegar a ser semiprofesional y dar un paso gigante en este ambiente. Si bien no todas vivimos del fútbol, todas peleamos para vivir del deporte en algún momento.

¿Trabajás de otra cosa para poder sostenerte económicamente?

En mi caso, no. Lo que sí estudio es para contadora pública en la UAI. Sé que esto es corto y el día de mañana puedo llegar a trabajar en otra profesión y para eso necesito estar preparada. A todas nos gustaría poder vivir del fútbol como los hombres para poder dedicarnos cien por ciento y no tener la cabeza en otro lado y estar cansadas por el estudio, el trabajo u otras cuestiones.

¿Te gustaría poder irte a jugar al exterior?

Sí, y ojalá se me dé pero ahora tengo la cabeza puesta en la UAI y en el Sudamericano que se viene y es una chance importante para jugar con estos colores blanquicelestes hermosos y conseguir cosas importantes.

¿Hiciste alguna promesa para el Sudamericano? 

Le prometí a mi hermana que nos vamos a ir de vacaciones si todo sale bien. 

Y tu sueño, ¿cuál es?

Poder comprarles una casa a mis padres.

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