2019-05-03T15:57:30-03:00

POR: Iván Mónaco

‘Diversidad y género en la escuela’ (Paidós), escrito por Gabriela Larralde, aporta una opinión sobre cómo debería ser tratado en las escuelas el Programa Nacional de Educación Sexual Integral (ESI). Hablamos con la autora de este material y nos respondió algunas dudas que teníamos.

Si bien el libro está compuesto por algunas reflexiones personales de la autora, lo que principalmente aporta son algunas lecturas recomendadas y las interpretaciones de cada una útiles para los docentes en las escuelas de los tres niveles educativos.

Aunque la ley de ESI fue sancionada en el 2006, su implementación, según Larralde, sigue dejando que mucho desear por su desfinanciamiento. En un pasaje de la entrevista, Gabriela afirma que para una aplicación acertada tiene que haber una “decisión política y que debe perdurar en el tiempo”.

La aplicación de la ESI tiene que ser una decisión política - Imagen

En algunas páginas se habla de que la ESI incentivaría al material pornográfico en las escuelas, ¿esto es verdad?

La realidad es que, según las escuestas, el mayor porcentaje de familias del país está de acuerdo en que se aplique la ESI pero hay un grupo que mete miedo a través de la viralización de videos y confunden a las demás personas. La educación en materia de sexualidad tiene que ser dada por el Estado porque es un derecho de los chicos y no se puede dejar librado a cada familia porque es el formato que se usó hasta el momento y los resultados dan la prueba de que no funcionó: femicidios, travesticidios, etc. y esa desiguldad que hoy tenemos entre nuestros pares es evidente y surge a partir de que la educación no fue efectiva.

La ley se creó hace 13 años, ¿por qué no es efectiva?

El primer problema, y más grande, que tiene la ley es su financiación. No hay compra de materiales, los libros no llegan a las escuelas y por eso esta edición se agota en tres meses. La ESI tiene que ser una decisión política y debe perdurar en el tiempo y no importa qué gobierno se encuentre en ese momento.

¿En cuánto creés que apoyan a la visibilización de la ESI las marchas feministas?

Son fundamentales, sin ellas no estaríamos hablando de ESI, sin el tratado de la ley del aborto, este libro no podría haber sido publicado. Pero también es cierto que hay algunas luchas que son más populares que otras, que tienen más seguidores, y la ESI como está vinculada a la infancia muchas mujeres no se sienten interpeladas. Sin embargo, es una ley madre de todas las leyes como violencia de género, discriminación, hacia los colectivos LGBT, es intelectual, física y motriz, trabaja con los deseos, los sentimientos de los chicos y es muy importante ponerla en práctica.

La ESI, ¿apoya al lenguaje inclusivo?

No es pro algo, pero sí la ley va a respetar la diversidad como por ejemplo que las mujeres puedan abortar porque es un derecho o que las niñas no pueden ser madres a partir de un abuso sexual. Hay que marcar bien la diferencia y para esto hay que tener ciertas herramientas que la ESI las permite adquirir.

La aplicación de la ESI tiene que ser una decisión política - Imagen 1

¿Se trata lo suficiente el tema en los medios?

Sí, se trata, me han entrevistado muchas veces pero siempre se puede más. Es cierto que el dólar le va a ganar según a cuánto esté ese día o qué famosa haya dicho una frase fuerte pero es una pena que esto suceda. La ESI no tiene que ser noticia, sino un hecho de mesa, de constante debate.

¿La ley incluye a la familia en el trabajo con los chicos?

Por supuesto, la ley siempre va a trabajar con la familia y va a intentar que la escuela sume a los más cercanos hasta el centro educativo, que la docente sepa qué configuración familiar tiene el chico, si tiene hermanos o no, si es criado por los abuelos o no, entre otras cuestiones.

Que se haya agotado el libro, ¿habla de la necesidad de información acerca del estudio de la diversidad sexual?

Sí, claramente. De saber y aplicarlo con mucha responsabilidad porque los docentes muchas veces tienen la capacidad pero no las herramientas para llevarlo a cabo.