2018-07-26T18:13:12-03:00

Evita Perón supo transformarse en un icono de lucha y reivindicación, no solo en Argentina sino en el resto del mundo. Es que la también actriz ha incorporado en su discurso a una masa que ha sido ignorada en nuestro país durante mucho tiempo, a la par de otorgarle un especial reconocimiento a las mujeres argentinas, que estaban olvidadas. Hoy, se cumplen 66 años de su muerte.

Parte de ese reconocimiento fue incluir al género femenino en el padrón electoral, lucha que precedieron movimientos sociales en todo el mundo. Sin embargo, sin su iniciativa no se habría logrado que el voto femenino sea sancionado el 9 de septiembre de 1947 en Argentina.

Evita Perón y su discurso a las mujeres: “No estamos solas, ni aisladas, sino por el contrario, solidarias y unidas” - Imagen

Con motivo de ello, Eva Perón pronunció un discurso que quedó en la memoria histórica: uno en el que reconocía a las “descamisadas” y su particular lucha por que sean reconocidos sus derechos.

“Creo que hablamos ya un mismo lenguaje de fe, y abrigamos una misma esperanza de superación para el futuro de nuestra patria. Creo que estamos cada jornada más juntas, más íntimamente ligadas con nuestro destino paralelo. Creo que, día a día, aquí y allá, en las fábricas, o en los surcos, en los hogares o en las aulas, se acrecienta esa fuerza de atracción que nos reúne en un inmenso bloque de mujeres, con iguales aspiraciones y con parejas inquietudes. Creo que, al fin, hemos adquirido el claro concepto de que no estamos solas, ni aisladas, sino por el contrario, solidarias y unidas alrededor de una bandera común de combate”, comenzó diciendo.

Y continuó: “Conozco a todas y a cada una de mis compañeras. Te conozco a ti, la que reveló el taller en toda su magnífica fuerza de mujer de voluntad. Sé tus luchas, sé tus reacciones, sé tus sueños. Te conozco también a ti, la “descamisada” del 17 de Octubre, la mujer de la reacción de un pueblo que no quiso claudicar, ni entregarse. Te observé en las calles. Seguí tu inquietud. Vibré contigo”.

También se refirió a la defensa de los derechos, para luego hablar sobre el voto en particular: “Tú también tienes tu parte, y mereces defenderla. Tú también supiste alentar a tu gente, y el resultado de tu largo y glorioso sacrificio, es ahora la noción de vivir en la protección de leyes de trabajo que han remozado tu corazón y tu rancho. Tú también tenías el derecho a la sonrisa, como cualquiera de las mujeres que en esta tierra opulenta, supieron arrostrarlo todo, siempre y en todo instante”.

“Esos legisladores del pueblo, recordarán a la entraña de ese pueblo: la mujer argentina, llegada a su madurez social y política. El voto femenino, será el arma que hará de nuestros hogares, el recaudo supremo e inviolable de una conducta pública. El voto femenino, será la primera apelación y la última. No es sólo necesario elegir, sino también determinar el alcance de esa elección. En los hogares argentinos de mañana, la mujer con su agudo sentido intuitivo, estará velando por su país, al velar por su familia”