2018-04-20T17:59:34-03:00

Por Fernando Gámiz y Mariana Marcaletti de TKM

En medio de un agitado debate en el Congreso argentino sobre la despenalización del aborto, una advertencia circuló en Twitter de forma masiva y viral: un grupo anti-aborto estaría convocando a través de una página de Facebook a chicas con embarazos no queridos, para convencerlas de seguir adelante con la gestación.
Pero la metodología para persuadir a estas personas no es la típica que solemos ver -desde debates en los medios, sesiones en el Congreso o marchas con consignas activistas- sino que, recurren a una modalidad más cercana, cara a cara, con sesiones en una oficina ubicada en la calle Tucumán, en pleno centro, en la que muestran un video sangriento de un feto desmembrándose, testimonios de mujeres arrepentidas, de un médico, y procuran adoctrinar a sus interlocutoras con un discurso centrado en la culpa, el peligro y la importancia de “la vida”.

Como los tuits no nos parecían suficiente prueba para publicar una historia tan delicada (se pueden ver aquí y aquí), y como varias fuentes que contactamos se negaban a hablar por miedo o por pudor, dos miembros del equipo de TKM nos contactamos con este grupo vía WhatsApp y acudimos a un encuentro en persona a fines de acceder a más información.

El polémico método para convencer a las mujeres de no abortar - Imagen
El polémico método para convencer a las mujeres de no abortar - Imagen 1

 

“No desesperes, queremos ayudarte”

Esta es la consigna de la Fanpage de Facebook llamada “Embarazo no deseado”. En esta página, en ningún momento se dice quién está detrás de las publicaciones y no especifica cuál es la modalidad de ayuda. Es decir, no aclara si se trata de una comunidad a favor o en contra del aborto.
La misma vaguedad se repetía en la charla por WhatsApp. La conversación fue breve y confusa, nos dijeron que son una organización con 25 años de experiencia y nos enviaron un enlace a la página web www.EmbarazoNoDeseado.com.ar. En este intercambio de mensajes, también aseguraron que “recibimos apoyo económico de empresas y por eso podemos ayudar a mujeres indistintamente de su situación económica”.
No quisieron dar más detalles en la charla por chat, argumentando que es “un tema delicado” y nos invitaron a hablar personalmente con sus especialistas. Sólo nos preguntaron edad, primer nombre, y de cuántas semanas era el embarazo. Nos dieron un número de teléfono, llamamos y nos contestó una secretaria que, sin pedir demasiadas explicaciones, nos ofreció un turno. Fuimos al otro día a la mañana.

El polémico método para convencer a las mujeres de no abortar - Imagen 2

El polémico método para convencer a las mujeres de no abortar - Imagen 3
    
El polémico método para convencer a las mujeres de no abortar - Imagen 4

 

“Vos ya sos mamá”

El lugar en cuestión queda en la calle Tucumán 1424, planta baja C, en un edificio típico porteño, muy antiguo, en plena zona de Tribunales y con mucho tráfico de autos y de gente. El departamento es una oficina que parece como de consultorios médicos, con una chica en recepción y varias salas aledañas, y algunas mujeres en la sala de espera.
Nos reciben Teresa y Ángeles, dos mujeres de unos sesenta años, que se presentaron con esos nombres como voluntarias de la organización, sin mencionar el nombre del grupo.

Según el relato de estas voluntarias, el 70% de las mujeres que vienen en búsqueda de ayuda a la organización cambian de opinión, y deciden no abortar. Nos dijeron que son casos extremos, de mujeres pobres, o migrantes de otros países, que no conocen absolutamente a nadie en Buenos Aires. 

A los 5 minutos de charla se develó la verdadera intención de la intervención de estas mujeres: no ayudan a abortar, como parecía sugerir la página, el sitio y los mensajes, sino que esperan convencer a las mujeres de lo contrario. “Vos ya sos mamá. Lo que tenés ahí adentro es un bebé con un corazón que ya late y puede, incluso, morderse el dedo a esta altura,” dijo Teresa, y parecía genuinamente convencida. Nos mostraron un librito y nos regalaron un panfleto que dice, semana a semana de gestación, el grado de desarrollo del feto, con fotos que acompañan. No citaban fuentes expertas, y el libro no aclaraba cuál era el origen de esas afirmaciones.

El polémico método para convencer a las mujeres de no abortar - Imagen 5
El polémico método para convencer a las mujeres de no abortar - Imagen 6

Nos mostraron un libro y nos regalaron un panfleto que dice, semana a semana de gestación, el grado de desarrollo del feto, con fotos que acompañan.

El polémico método para convencer a las mujeres de no abortar - Imagen 7
El polémico método para convencer a las mujeres de no abortar - Imagen 8

El libro se llama “Vida y Muerte en el seno de una madre”, y fue publicado por Orinoco Artes Gráficas. En este ejemplar mostraban imágenes gráficas del crecimiento del embrión, según la semana de gestación, con detalles sobre el desarrollo de los órganos, lo que el feto puede o no hacer, apelando a la humanidad del huevo (por ejemplo, “puede agarrarse el cabello”, “nada en el líquido amniótico”, “da volteretas”, “si le pinchan, siente el dolor”, “oye el ruido y lo recuerda”).

“Tenés que defender a tu hijo con uñas y dientes”

Estas mujeres nos preguntaron si éramos católicos y si creíamos en Dios, y nos dijeron que el embarazo sucedió obedeciendo un plan divino. En reiteradas ocasiones, repitieron que, más allá de las circunstancias, hay que continuar la vida del “hijo” porque esa es “la verdad”, y que la vida no arranca desde el nacimiento, sino desde la concepción.

También mantiene este mismo punto de vista un video que nos mostraron. Comienza con varias mujeres, de diferentes edades y nacionalidades, que cuentan su relación con un embarazo no deseado: una de ellas se muestra arrepentida de haber abortado de joven, y confiesa recordar, todos los años, la edad que tendría aquel hijo no nacido. Los relatos son dramáticos y van acumulándose en un espiral teñido de trauma, culpa y responsabilidad, adjudicada a la madre.

También menciona supuestas consecuencias no deseadas de los abortos, como la depresión, el alcoholismo, la ruptura de la pareja, la falta de deseo sexual y la violencia familiar. Según las voluntarias, del daño físico “se puede zafar” pero del psicológico quedarían huellas irreversibles, para toda la vida.  

El video también muestra imágenes de un supuesto aborto: se ve de espaldas a una mujer abierta de piernas, rodeada de sangre salpicada. El montaje corta a una figura de plástico con forma de bebé, y vemos como unas pinzas de plástico se acercan a su cuerpo, y van arrancándolo, miembro por miembro. Luego vimos la imagen de un doctor que explicaba por qué abortar está mal y después retorna a las entrevistas con mujeres, que ahora sostienen a niños en brazos y se ven felices.

“A favor de cualquier esperanza de vida”

El médico que aparece en el video es Jorge Correa Morales, quién según las voluntarias ya no trabaja en la organización. Lo contactamos y lo fuimos a visitar a su clínica. “[El video] es un poco sensacionalista”, dijo el ginecólogo en una entrevista con TKM donde conversamos sobre las posibles consecuencias que implica este procedimiento. “Ahora, si lo veo a la distancia no me gusta mucho”, confesó.

Sostuvo que lo que muestra el video “es verdad” y que él, como profesional especializado, no se manifiesta “en contra de” sino “a favor de” una potencial vida. “Estoy a favor de cualquier esperanza de vida. Si el aborto es una apuesta a cortar una esperanza de vida, por eso estoy en contra del aborto (…) La esperanza de vida es lo que todos queremos tener: una esperanza para seguir viviendo. Es una cultura de vida, de apuesta al futuro,” dijo.
También hizo énfasis en el “riesgo” de un aborto, un argumento también muy repetido por la organización. “Es incierto lo que es seguro y lo que no es seguro,” afirmó. “Es seguro que cuando una paciente está tomando una pastilla en un hipotético plano legal, gratuito y seguro, puede ser que la hemorragia que le produzca la pastilla no sea tan seguro, puede tener una hemorragia y morirse de una hemorragia, al tratar de librarse de ese huevo muerto o embrión cuya evolución natural se detuvo. Es un riesgo.”
Sin embargo, la Sociedad Argentina de Medicina se manifestó a favor de la despenalización hace pocos días: hicieron foco en las 50 mil internaciones al año que derivan de abortos clandestinos por “Complicaciones de intervenciones, de omisiones, de tratamientos incorrectos o de una cadena de acontecimientos originada en cualquiera de las circunstancias anteriores”. También aseguran que no se centran en una discusión biológica ni religiosa ni moral, sino en una cuestión de sanidad, y por respeto a la autonomía de la mujer a la hora de decidir.

“Me mostraron un video horrible, horrible en todo sentido”

Contactamos a algunas de las mujeres que denunciaron esto por Twitter y a algunas otras a la salida de la calle Tucumán. Muchas no quisieron conversar, otras hablaron en condición de anonimato y una pareja salió corriendo y sólo nos dijo que “nos mostraron un video espantoso”.
Así, a la salida del edificio, conocimos a María, de 26 años y nacida en Perú, que vive en Buenos Aires hace 7 años. No usamos su nombre verdadero, porque ella tiene miedo de que su familia conozca el caso, porque la avergüenza lo que le sucedió.
Ella llegó a este lugar por un aviso en Google. Estaba buscando saber si estaba embarazada, porque aunque se había hecho un test de embarazo y le había dado negativo, tenía los síntomas usuales, como malestar de estómago y náuseas, y había tenido relaciones casuales sin cuidarse con un hombre que luego desapareció de su vida. Acudió a esta organización porque ofrecían ayuda y ella no sabía a quién pedirla.

Nos contó sobre el video y que le dio miedo, porque no sabía lo que ellos esperaban de ella. “La traen a una engañada, para contar sus problemas,” dice María. A ella el video también le pareció fuerte, pero no se detuvo en la consigna sobre si abortar o no, porque su preocupación era más concreta: quería saber si estaba embarazada y agradece que la organización le haya conseguido un turno en el médico para hacerse una radiografía. Resultó que no estaba embarazada, que sólo tenía una infección urinaria, y se sintió aliviada por la noticia.

A Natalia, de 17 años, le pasó algo bastante diferente. Hablamos con ella por teléfono y decidimos no publicar su nombre real para proteger su identidad. Ella también entendió mal el aviso, pensó que la ayudarían a abortar, y fue a la calle Tucumán una tarde de enero con su hermano. “En ningún momento me quisieron dar a entender que ellas no estaban de acuerdo, me la rebuscaban por otro lado. Me dijeron ‘primero te vamos a mostrar un video y después seguimos hablando’. Me mostraron un video horrible, horrible en todo sentido”.

Su reacción inmediata fue querer huir, pero la retuvieron unos instantes más, y le dijeron que se oponían al aborto. “Me empezaron a explicar de que lo que ellas querían es salvar la vida que estaba dentro mío y me dijeron que me iban a dar todo lo que yo necesitaba: comida para el bebé, educación y no sé qué más, que ellas estaban para eso. Les dije que yo había ido para otra cosa. Me dijeron que yo no podía decidir sobre la vida de alguien más, y otras cosas que, la verdad, me re molestaron. Me levanté, me quise ir y me dijeron que me quede, que lo hablemos”.

Cuando finalmente la dejaron irse, Natalia deseó advertir a otras chicas que estaban ahí pero no pudo, sintió que tenía que huir lo antes posible y se largó a llorar. Luego de ese episodio, habló con su mamá y con la familia de su novio, y se hizo un aborto, aunque nunca, en el transcurso de la entrevista con TKM, pronunció la palabra, tal vez por tratarse de una intervención muy reciente y no quisimos presionarla. “Yo tengo la suerte de que nunca me dejo llenar la cabeza, siempre defiendo lo que yo pienso, pero creo que a otra chica la convencerían… es difícil, porque yo estaba re sensibilizada, y te la hacen pasar mal en serio, aparte te hacen sentir que sos mala persona por una decisión que estás tomando y yo no pienso que hice mal”, dijo Natalia.

“No vas a querer darlo”

Tere y Ángeles nos dijeron que en la organización son más de 500 voluntarias y que reciben donaciones de empresas, pero se negaron a mencionar los nombres de los donantes. También nos contaron, sin detalles, que colaboran médicos con ellas; psicólogos, abogados, jueces y médicos que te atienden gratis en sus consultorios o en algunas clínicas.
La segunda vez que fuimos al edificio de la calle Tucumán notamos que las imágenes religiosas están por doquier: una virgen de Luján con su celeste tan característico, un Jesús del Sagrado Corazón con su halo celestial, estampitas y cochecitos de bebé, con juguetes varios. Supimos que todos los martes organizan, con una psicóloga, encuentros de mujeres para cocinar bombones. La palabra clave para entrar es “chocolate”. Ahí van mujeres con embarazos en curso que decidieron no abortar y otras que acuden con sus bebés. Luego de la sesión de cocina tienen una charla de apoyo grupal en la que cada una comparte su historia, con una profesional que las contiene.
¿Por qué tienen tanto interés en ayudarte a continuar el embarazo pese a tu decisión? Las voluntarias negaron de forma rotunda que se trate de una metodología de apropiación ilegal de menores, pero mencionaron, al pasar, la adopción como una opción “siguiendo todos los pasos legales, con un juez”, dijo Teresa. 

Colaboraron con este reportaje Nuria Pacheco y Virginia Varela de TKM