Venezuela en primera persona. “No existe momento más doloroso que cuando sabes que te vas para no volver”

Este es el testimonio de María Naranjo, quien emigró de su país a causa de la crisis y eligió Argentina para volver a empezar.

Venezuela en primera persona. “No existe momento más doloroso que cuando sabes que te vas para no volver”

abril 12th, 2017

No sabes cómo, pero llegó el momento de irte de tu país. Nunca pensaste en tener que tomar una decisión como esta. Es dejar el lugar donde naciste, te criaste, fuiste a la escuela, hiciste mejores amigos y tienes a tu familia. Pero fue así, tienes que irte. Y digo tienes, porque no lo haces por deseo sino por obligación. O te vas o te mueres en Venezuela.

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Son muchas cosas las que me llevaron a tomar esta decisión. Primero fueron algunas colas en los supermercados por harina, siguieron la leche y los huevos, luego los anaqueles se veían cada vez más vacíos, hasta que un día ya no había nada: ni arroz, ni pasta, carne, pollo, ni siquiera papel higiénico, lo que sí había era una fila entera de personas que ocupaba kilómetros de calle en la espera de lo que pudiera llegar.

Esto lo hubiese podido soportar, sin duda, pero amigos cercanos y familiares comenzaron a publicar en sus redes que los habían robado, secuestrado, extorsionado, matado a sus seres queridos. No pasó mucho tiempo y me tocó a mi, luego de ahorrar durante años para comprar un vehículo, me lo robaron, afortunadamente nada más pasó. Ahí se fueron tres años de trabajo duro.

Mis sueños, como tener un hogar y formar una familia, se veían cada vez más lejanos. ¿Cómo podría comprar una casa en Venezuela si mi sueldo apenas llegaba a los 30 dólares al mes? Luego de siete años de noviazgo, parecía imposible.

Entonces fue el momento de comenzar a planificar la ida. Primero los papeles, la interminable espera, ver qué países eran mejores según las condiciones, los pasajes, lo que debes llevarte… todo. Puedes pasar meses haciendo esto. En 2015, conocí Argentina, vine por turismo y me encantó. Así que parecía lógico irme a un lugar que me era familiar y que no significaba una incógnita más.

Tuve un primer intento, no pude, simplemente no pude hacerlo. Sentía que era mucho o todo lo que estaba abandonando: mi mamá, mi hermano, mi hogar, mi trabajo, mis amigos. Mi vida entera. ¿Cómo puedes deshacerte de todo tan rápido? ¡No puedes! Con pasaje en mano, tuve que cancelar el viaje. Después de todo, siempre se puede encontrar una manera de sobrevivir al caos.

Pero no la encontré. Así que tuve que comenzar desde cero, otra vez, mejor preparada pero no sin menos dolor. Comencé a despedirme de todo en silencio, de mi cama, de mi rutina diaria, de las cosas que sabía que no volvería a ver más. Y así llegó el día.

Creo que no existe momento más doloroso que cuando sabes que te vas para no volver, cuando pisas la obra de Carlos Cruz Diez y no te quieres tomar una foto porque aborreces el momento, porque no quieres aceptar que también tuviste que irte, porque no quedaba nada más que hacer. Quisiera borrar ese día de mi vida porque tanto dolor no cabe en el pecho.

Argentina me recibió un 23 de enero de 2017, con lo brazos abiertos. Muchos no creen lo rápido que logré establecerme: el 7 de febrero comencé a trabajar y una semana después ya tenía apartamento. Sabía que no me equivocaba cuando escogí este país. Y siempre estaré agradecida por eso.

Argentina, a pesar de lo que creen muchos de los locales, es un país con muchas oportunidades: con una economía e industria en crecimiento, oportunidades de trabajo, mayor seguridad que en Venezuela y en donde se respetan los derechos fundamentales y la dignidad humana.

La ida es más que un vuelo. El proceso de adaptación es mucho más difícil que la despedida. Llegas a tu casa y no te recibe nadie, las conversaciones se limitan a unas cuantas llamadas por Whatsapp y, si tienes suerte, a que un amigo venezolano que también emigró te visite.

Los cumpleaños, las fiestas, las noticias, aprendes a vivirlos desde la soledad, porque solo eso queda después de emigrar. Poco a poco irás construyendo relaciones en tu nuevo país pero eso lleva su tiempo. Por ahora, solo quedar seguir trabajando por construir un futuro.

*Cerca de tres millones de venezolanos  han emigrado de su país a causa de la persecución política o de la crisis humanitaria, sanitaria y alimentaria que ha llevado el proceso iniciado por Hugo Chávez y profundizado por Nicolás Maduro. Se calcula que 20.000 se encuentran en nuestro país. La mayoría de ellos son jóvenes, en buena parte profesionales universitarios o con títulos terciarios u oficios. 

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