Hay un trastorno que hace que veas defectos que no tenés

Es el momento de saber si es esto lo que te pasa cada vez que te mirás al espejo

Hay un trastorno que hace que veas defectos que no tenés

marzo 16th, 2017

Es difícil estar conformes con nuestro cuerpo: son más las personas que siempre andan buscando algún defecto frente al espejo que quienes se sienten conformes o felices por como son o se ven. En cierta medida, esto es normal, pero cuando comenzás a pensar que todo lo que ves en ti está mal, podría tratarse de un trastorno: la dismorfofobia.

Hay un trastorno que hace que veas defectos que no tenés - Imagen 1

¿De qué se trata?

La dismorfofobia se caracteriza por distorsionar la imagen que tenés de ti mismo hasta llegar a niveles exagerados. “La persona es capaz de formar una imagen distorsionada de su figura o de una parte, como la nariz o el trasero. Se puede llegar a percibir como un monstruo”, explica la psicóloga clínica Rosa Luna.

Esto es algo que puede pasarnos también a nosotros. “Aunque es más difícil que las personas que están muy seguras de sí mismas desarrollen este tipo de trastornos, no hay unas características típicas de personalidad de las personas que sufren dismorfofobia. Le pasa a toda clase de personas”, apunta Luna.

Probablemente estarás pensando: “No, esto jamás me pasará a mi” pero es un proceso que desarrolla lentamente y sin avisar. Un día te preocupás por el tamaño de tu trasero y solo te fijás en eso por días y a cada momento: cuando pasas por un espejo, por una vidriera, en cualquier lugar que haga un reflejo. Comenzás a sentir que todo te queda súper mal en esa área: las polleras, los pantalones, todo parece resaltar tu trasero. Así comienza la pesadilla.

Además, el trastorno se proyecta. Pensás que lo único en lo que se fijan los demás es en esa área que tanto detestas. Comenzás a sentirte incómoda en compañía de otras personas porque lo único que hacen es mirar eso que tanto detestas y ¿cómo no? si es horrible. Tu también lo harías. Y cuando les preguntás, te dicen todo lo contrario, entonces están mintiendo, creés. El resultado: el aislamiento.

La realidad

Por supuesto, nada de esto es real, está todo en tu mente. “Comienza como una preocupación que da el salto a un pensamiento obsesivo, y termina generando niveles de ansiedad muy elevados”, indica Rosa Luna. “El cuerpo produce un cambio químico para que veas la imagen distorsionada”, continua. Y, como consecuencia, modificás tu conducta, tu comportamiento y tus actitudes para adaptarlos a esa nueva realidad.

La dismorfofobia suele aparecer tras un estímulo importante, una operación, un accidente de tráfico o algo tan simple como una cicatriz. Es así como cualquier persona puede desarrollar una preocupación que se convierte en una obsesión.

Las personas en tu entorno son las primeras en percibir el problema y las que pueden ayudarte a buscar ayuda. Quien lo sufre es el último en reconocerlo. “Es muy difícil tratar estos trastornos. Se necesitan terapias de choque”, indicó la psicóloga. A pesar de las buenas intenciones de la familia y los amigos de las personas que sufren dismorfofobia, la mejor forma de ayudar no es contradecirles, sino empatizar con los sentimientos de sufrimiento. “Frases como ‘me duele verte así’, ‘estoy sufriendo viéndote tan triste’ ayudan más, porque la persona siente que puede apoyarse en su entorno”.

Es difícil superar este problema que además se desarrolla más fuertemente según el contexto cultural. Cuanto más culto al cuerpo exista en la sociedad, más posibilidades hay de que las personas, sobre todo en la adolescencia, desarrollen este tipo de trastorno.

Buscar ayuda con un profesional es lo más recomendable.

 

Entra desde tu celular a TKM Alta Velocidad haciendo click: AQUI

Tags:

,

,

,

,

,

,

,